"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)


Hogares verdes es una iniciativa dirigida a personas preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos que promueve el autocontrol en el consumo doméstico de agua y energía, propone medidas y comportamientos ahorradores y fomenta una compra más ética y más ecológica



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jueves, 10 de diciembre de 2015

¿Qué hago con estos residuos?

En nuestro día a día producimos residuos. Unos más y otros menos (ver ¿Cuánta basura hago en un año?). Aunque, poco a poco, vamos asumiendo la idea de que asegurar su adecuado tratamiento es una responsabilidad compartida por los hogares, los municipios y los gestores especializados, los residuos que producimos son tan diversos que no es raro que nos asalten las dudas: aceite usado en la cocina, bombillas que se han fundido y ya no lucen, electrodomésticos que han quedado inservibles, medicamentos caducados, platos y vasos rotos, papel de aluminio, toallitas usadas… ¿cuáles son las opciones más verdes para cada uno?

Ahí van nuestros consejos. Pero, antes que nada, recordar que, con carácter general, a la hora de decidir en materia de residuos hay un orden de prioridades:
  • R1 de Reducir: ¿Podemos evitar la producción del residuo?
  • R2 de Reparar: ¿Es posible arreglarlo para que siga sirviéndonos?
  • R3 de Reutilizar: ¿Podemos utilizarlo de nuevo?
  • R4 de Reciclar: ¿podemos aprovecharlo como materia prima para un nuevo producto? ¿Dónde debemos depositarlo para que otros puedan hacerlo?
  • D de depósitar: si ninguna de las alternativas anteriores es posible, es necesario depositarlo en el lugar adecuado para que no provoque daños a la salud o al medio ambiente. 
  • N de nunca: echarlo por el desagüe del fregadero o por el inodoro son opciones indeseables.
Veamos ahora cuáles son, por orden de preferencia, los destinos que podemos dar a los residuos que citábamos al principio de esta entrada:

Aceite usado 

Usa el aceite como materia prima para producir jabón casero. Obtendrás un doble beneficio: dar un uso a un residuo potencialmente muy contaminante (el aceite usado de la cocina) y obtener un producto excelente para la limpieza doméstica y el aseo personal (ver el post jabón casero). La alternativa es depositarlo en los contenedores para aceite doméstico usado de los ayuntamientos. En todo caso, nunca lo viertas por el desagüe; el aceite contamina el agua.

Bombillas fundidas o rotas 

Llévalas a un punto de recogida. La Asociación para el Reciclaje de Lámparas, Ambilamp, gestiona un sistema de recogida y tratamiento de residuos de lámparas y luminarias (fluorescentes, bombillas de bajo consumo, bombillas de descarga, LEDs, luminarias…). En esta página puedes consultar dónde se encuentran los puntos de recogida más cercanos.

Si se rompe en tu hogar una lámpara fluorescente debes tomar unas precauciones añadidas, ya que son muy contaminantes (ver post).

Electrodomésticos estropeados 

La primera opción es repararlo. Si el electrodoméstico está inservible y tiene menos de 25 cm puedes llevarlo a una gran superficie comercial (están obligadas a aceptarlos para su reciclaje aunque no vayas a comprar otro). Otra posibilidad es llevarlo a un punto limpio. Nunca debes tirarlos a la basura.

Envases de cartón

Las cajas de cereales, las cajas de galletas, el paquete del chocolate, las hueveras… si son de cartón ¡no las eches al contenedor de envases! si las pliegas y las llevas al contenedor de papel, mucho mejor.

Medicamentos caducados, envases de medicamentos 

Deposítalos en una farmacia. Las principales entidades relacionadas con los medicamentos han creado una entidad –SIGRE- para gestionar los envases y restos de medicamentos de origen doméstico. Aquí puedes saber más. Recuerda que los medicamentos son contaminantes, por lo que no debes echarlos a la basura.

Papel de aluminio 

Comienza pensando en la “R” de Reducir. El papel de aluminio puede ser sustituido por sistemas de llevar alimentos que no sean de “usar y tirar” (ver Cómo hacer tu portabocadillos). El que no puedas sustituir, una vez usado, deposítalo en el contenedor amarillo, Para facilitar su reciclaje se recomienda comprimirlo en una bola.

Pilas y baterías agotadas 

Comienza por la “R” de Reducir: ¿existen modelos que pueden servirte con conexión a la red eléctrica? Si no es el caso, utiliza pilas recargables. Y cuando éstas se agoten definitivamente, deposítalas en contenedor de pilas y baterías o llévalas al punto limpio.

Platos y vasos rotos 

Aunque sean de cristal, no deben echarse al contenedor del vidrio. Si están rotos, tíralos al cubo de basura (fracción “resto”)

Restos vegetales 

Si tienes un jardín o un pequeño espacio verde, anímate a compostar tus restos de siega: si los mezclas con los restos orgánicos que se producen en la cocina obtendrás un abono de excelente calidad (ver hacer compost en casa).

Ropa 

En muchas ocasiones, unos arreglos pueden ampliar la vida útil de nuestra ropa. Las coderas, rodilleras o parches para pantalones son todo un clásico que nos permite seguir utilizando unas prendas que tienen desperfectos puntuales causados por una caída, un enganchón o el desgaste del tejido en lugares estratégicos… Los arreglos de ropa, sin embargo, nos permiten muchas más opciones: adaptar nuestra ropa a un cambio de talla, “tunear” alguna prenda que nos resulta insulsa… Si no lo ves factible, llévala a un ropero social o deposítala en un contenedor para ropa (ver alternativas para la ropa).

Toallitas higiénicas

Las toallitas de celulosa usadas, siempre al cubo de la basura (fracción resto). A pesar de que algunos fabricantes publiciten su producto como “toallitas de WC”, no deben arrojarse nunca al inodoro, sean del tipo que sean (para bebés, WC, desmaquillantes, limpiadoras...). El motivo es que producen atascos en los desagües y arquetas y dañan sistemas de alcantarillado, colectores y depuradoras. Las toallitas, pese a incluir la etiqueta de biodegradables, no se degradan en el agua con la facilidad que lo hace la celulosa del papel higiénico (ver Toallitas húmedas en el inodoro: la limpieza más sucia).

Quizá te parezcan demasiados productos y demasiadas recetas. Pero si los produces, debes asumir parte de la responsabilidad requerida para lograr su mejor tratamiento. Si te limitas a echarlos a la basura difícilmente servirán para algo y seguramente causarán problemas. En España, a día de hoy, cerca de dos terceras partes de los residuos urbanos siguen acabando en un vertedero. Con un poco de organización, podemos iniciar o mejorar nuestro propio plan doméstico de Reducción, Reutilización y Reciclaje.

jueves, 12 de marzo de 2015

Upcycling: una exposición sobre fotografía y reciclaje


Fotografías de Evelyn Hellenschmidt, ganadoras del certamen

El CENEAM acoge hasta finales del próximo mes de mayo, UPCYCLING, una exposición que pretende mostrar la fusión del arte, la fotografía y el compromiso con el medio ambiente. La iniciativa, promovida por Ecoembes, pretende "sensibilizar a los ciudadanos para contribuir al cuidado de nuestro entorno a través de la fotografía y el reciclaje, para que los productos puedan llegar a tener una segunda vida".

lunes, 9 de marzo de 2015

Soapaking: el jabón casero más fácil

Existen muchas y variadas recetas para hacer jabón casero. En esta ocasión vamos a presentar un original procedimiento al que he denominado SOAPAKING, que básicamente consiste en hacer jabón natural utilizando como recipientes envases usados.

Esta receta tiene varias ventajas:
  • Es ideal si no se desea hacer una gran cantidad de jabón
  • El método es rápido y limpio y nos ahorra la pesada labor de remover 
Ingredientes:
  • 1 envase de yogur (de 125 g) con sosa cáustica en escamas (aproximadamente 130 g).
  • 2 envases de yogur con agua (aproximadamente 260 g).
  • 8 envases de yogur con aceite doméstico usado (o un litro en 2 botellas de 0.5 L)
Materiales:
  • Gafas de seguridad.
  • Guantes. 
  • Embudo.
  • Cuchara.
  • Un recipiente de plástico tipo tupper, o cacerola de acero inoxidable para preparar la disolución de sosa (no debe ser plástico PET).
  • 2 tetrabriks de 1 L con rosca.
  • 2 bolsas de plástico.
La receta, paso a paso

Se vierten dos envases de yogur con agua en una olla de acero o envase de plástico tipo tupper y, a continuación, un envase de yogur con sosa cáustica en escamas (o ¾ si es en perlas). Disolvemos con una cuchara y dejamos enfriar. Con la ayuda del embudo se vierte medio litro de aceite en cada tetrabrik. A continuación se añade a cada tetrabkik la disolución de sosa contenida en un envase de yogur. Se cierra la rosca, asegurándose de que no hay escapes, y se introducen los tetrabriks en una bolsa de plástico, para evitar salpicaduras.

Para finalizar, se agitan los tetrabriks de forma vigorosa durante, al menos, cinco minutos. Se dejan reposar tres días y se comprueba que ya se han endurecido. Se abren los tetrabriks, utilizando tijeras y guantes. Para eliminar las trazas de sosa se corta cada barra de jabón en cuatro piezas que se dejan “curar” a la sombra, en un lugar ventilado, durante un mes.

Consejos generales

- Es recomendable trabajar en un lugar bien ventilado.
- Usar gafas y guantes protectores, pues la sosa cáustica es muy corrosiva e irritante.
- No utilizar recipientes de aluminio.
- Utilizar un termómetro para comprobar la temperatura; ya que, al mezclar el aceite con la disolución de agua y sosa cáustica, ambas deben estar a la misma temperatura (no más de 40ºC).
- Para obtener un buen jabón debemos partir de un aceite usado lo más "limpio" posible, sin impurezas visibles y con un mínimo de olores desagradables.
- Es importante respetar el tiempo de “curación” de un mes. 

Al jabón se le pueden añadir una enorme cantidad y variedad de aditivos. El momento de añadirlos es cuando se ha alcanzado la “traza”. Con la primera receta será antes de verter a los moldes, y con la segunda cuando al agitar los tetrabriks notemos que la mezcla ya no es líquida pero tampoco se ha endurecido. Se pueden añadir aceites esenciales que proporcionen al jabón un olor agradable. Es suficiente con una o dos cucharas soperas por kilo de jabón.

También se pueden añadir colorantes. Una forma de colorear los jabones artesanales es usando especias o infusiones de plantas. Las especias se pueden añadir directamente en polvo, mientras que en el caso de las plantas, hay que preparar una infusión muy concentrada (3 partes de plantas por 1 de agua).

Como aditivos también podemos añadir algunos productos beneficiosos para la piel, como jugo de aloe vera, aceite de rosa mosqueta, leche de almendras, romero, etc. Para cualquier aditivo acuoso que añadamos, debemos restar su peso del agua que mezclemos al inicio con la sosa.

Más información: http://soapaking.blogspot.com
http://www.soap-making-essentials.com

Guillermo Almeida Murphy

miércoles, 30 de octubre de 2013

Alternativas para la ropa

En los últimos tiempos, ha florecido un diverso conjunto de iniciativas que hacen cada vez más fácil que reduzcamos el impacto asociado al consumo de ropa. En este post pasaremos revista brevemente al abanico de opciones que tenemos a nuestro alcance… 

El clásico parche puede darle nueva vida a un pantalón...
y darle un nuevo atractivo a nuestra ropa
Arreglos de ropa

En muchas ocasiones, unos arreglos pueden ampliar la vida útil de nuestra ropa. Las coderas, rodilleras o parches para pantalones son todo un clásico que nos permite seguir utilizando unas prendas que tienen desperfectos puntuales causados por una caída, un enganchón o el desgaste del tejido en lugares estratégicos… Los arreglos de ropa, sin embargo, nos permiten muchas más opciones: adaptar nuestra ropa a un cambio de talla, “tunear” alguna prenda que nos resulta insulsa…

Comprar de segunda mano

Las tiendas de ropa de segunda mano constituyen una alternativa interesante para renovar nuestra vestimenta sin recurrir a productos nuevos. La mayoría de las grandes ciudades españolas cuentan con tiendas especializadas en ropa de segunda mano, en las que podemos encontrar gran variedad de prendas a precios muy asequibles. Y además, la oferta a través de internet no para de aumentar. 

Préstamo y alquiler de ropa

Vestidos y trajes para bodas, ropa para ocasiones especiales, disfraces, ropa deportiva que necesitamos de forma ocasional, accesorios como sombreros o bolsos… Para disfrutar de determinadas prendas de forma puntual una buena alternativa es recurrir al préstamo o alquiler. Las redes sociales facilitan alternativas interesantes en este sentido. Por ejemplo, Armario Compartido es una red social de préstamo y alquiler de ropa que, en breve, permitirá prestar y tomar prestadas, prendas de otras personas, de forma gratuita y segura. La plataforma está en proceso de creación, pero ya hay 800 personas que se han mostrado interesadas en formar parte de la plataforma.

Reutilizar los componentes de la ropa

Tejidos, cremalleras, botones… Los elementos que componen nuestra ropa pueden tener una segunda vida. Pantalones, camisas, zapatos… pueden “despiezarse” proporcionándonos una valiosa materia prima que podemos utilizar para los arreglos de nuestra ropa. Merece la pena ir alimentando nuestra propia caja de retales, que nos servirán de materia prima para futuros arreglos de ropa.

Altrapo Lab es un ejemplo de las iniciativas de reciclaje de ropa que están surgiendo en nuestro país. En Altrapo Lab organizan “talleres de reciclaje textil” en los que se hace una labor de sensibilización sobre “la vida de la ropa” y se pone en práctica el reciclaje, dando a conocer recursos y herramientas para transformar las prendas, alargando así su uso.

Comprar Ropa Eco

Diversas empresas producen o comercializan ropa hecha de algodón procedente de agricultura ecológica, además de complementos hechos con materiales naturales o reciclados. Muchas cuentan con venta on-line, entre ellas Kilima, Boo Noir, WabiSabi, Ecoology, Mandacaru, Thinking Mu... 

¿Y Qué hacemos con la ropa que no necesitamos?

Acuérdate de los amigos

Si la ropa se encuentra aún en buen estado, una primera alternativa es ofrecérsela a algún familiar o amigo. Pero si no encontramos al candidato o candidata ideal, aún tenemos otras opciones. Todo menos tirarla a la basura…

Percheros sociales

En nuestro país existen numerosas organizaciones sociales que recogen ropa usada para hacerla llegar a gente con pocos recursos. Así que, si vamos a desechar alguna prenda, podemos optar por hacerla llegar a estos “percheros sociales”, que se encargarán de ofrecérsela a quien la necesite.

Reciclaje textil con fines sociales

Otra opción es depositar la ropa en los contenedores o los locales habilitados para el reciclaje textil con fines sociales. En este campo una referencia indispensable es la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria http://www.aeress.org/, que agrupa a varias asociaciones sin ánimo de lucro en 14 comunidades autónomas que trabajan en la recuperación del textil con fines sociales. Los proyectos impulsados desde esas asociaciones aúnan transparencia y rigor en el tratamiento de la ropa donada con un valioso trabajo a favor de la inserción sociolaboral de personas en riesgo o situación de exclusión social. Puedes ver un resumen de su proyecto aquí y también consultar su buscador de puntos de recogida de ropa.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Plásticos, medio ambiente y salud

Como ampliación del post anterior, a continuación se presentan algunas características de los siete tipos principales de plásticos que se utilizan habitualmente en recipientes y embalajes y se aportan algunos consejos extra para reducir la cantidad de plásticos que utilizamos.

Los tipos de plásticos y sus propiedades

Tipo 1: PET (Polietileno Tereftalato). Constituye el plástico más habitual en envases de bebidas y otros alimentos, tarda unos 150 años de media en descomponerse, y es uno de los plásticos que mejor se pueden reciclar.

Tipo 2: HDPE (Polietileno de alta densidad). Es bastante versátil y resistente. Se emplea principalmente para envases de productos de limpieza, aunque también se puede encontrar en envases de zumos, leche…y hasta en muebles de exterior. Este tipo de plásticos presenta una degradación más lenta que los PET superando los 150 años.

Tipo 3: V ó PVC (Vinilo o Policloro de vinilo). Este famoso material plástico es utilizado para sustituir las antiguas y obsoletas cañerías de plomo y tarda una media de 1000 años en su descomposición. Respirar niveles altos de cloruro de vinilo por cortos períodos de tiempo puede causar mareo, somnolencia y pérdida del conocimiento. A niveles extremadamente altos, el cloruro de vinilo puede causar la muerte o afectar de forma severa al hígado, reacciones del sistema inmunitario, daño a los nervios y cáncer del hígado, como consecuencia de los grupos cloruro que contiene (todos los compuestos clorados son perjudiciales tanto para la salud humana como para la salud y bienestar de cualquier tipo de vida, exceptuando algún caso particular, he ahí la razón por la que se usa lejía para desinfectar). No obstante es más seguro, menos perjudicial y más económico que el uso de cañerías de plomo, que es un elemento bioacumulable.

Tipo 4: LDPE (Polietileno de baja densidad). Este tipo de plásticos son fuertes, flexibles y transparentes. Lo podemos encontrar en los films que utilizamos para envolver alimentos y tarda una media de algo más de 150 años en degradarse.

Tipo 5: PP (Polipropileno). Esta familia de plásticos presenta un punto de fusión muy alto, utilizándose así para contener líquidos y alimentos a altas temperaturas, pudiendo tardar entre los 100 años y los 1000 años en descomponerse.

Tipo 6: PS (Polietileno de baja densidad, entre ellos el conocido como corcho blanco o poliespán). Se puede encontrar en los platos y vasos de usar y tirar, aunque también lo podemos encontrar en bandejas de carne y frutas. Este tipo de plásticos tarda una media de 1000 años en degradarse.

Tipo 7: Otros. Es recomendable evitar el uso de los plásticos recogidos en esta familia puesto que no sabemos concretamente qué tipo de plástico es, pudiendo ser incluso perjudicial para la salud, sobre todo si está en contacto con productos de alimentación. Otra razón de peso para no utilizar este tipo de plásticos es que suelen ser plásticos de difícil reciclaje, eliminando finalmente estos productos plásticos mediante incineración, liberando compuestos perjudiciales a la atmósfera. Este tipo de plásticos aparece en las bandejas que se asemejan al corchopán que contienen carne, pescado, empanadas…

Recordamos que es posible comprobar qué tipo de plástico tenemos entre las manos buscando en el envase un simbolito triangular con las aspas de reciclaje y en su interior veremos el número al que corresponde ese tipo de plástico (normalmente en la base del producto o debajo del tapón (Ojo: el tapón puede no coincidir con el material del resto del envase, mostrando otro número diferente).

¿Qué es el Bisfenol-A?

Las categorías 3 (PVC) y 7 (otros) pueden incluir bisfenol-A (BPA), un compuesto sintético sospechoso de ser dañino para la salud. De acuerdo con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, “el BPA es una de las numerosas sustancias que potencialmente puede interaccionar con los sistemas hormonales del cuerpo humano (disruptores endocrinos), de hecho, su capacidad de mimetización de estrógenos (hormonas sexuales femeninas) se conoce desde los años 30 y sus efectos sobre la fertilidad y la reproducción y el sistema endocrino ha sido objeto de gran debate científico”.

Los bebés son especialmente vulnerables al Bisfenol-A, por lo que la Unión Europea prohibió la utilización de este compuesto en los biberones infantiles en el año 2010.

Para ampliar más información sobre el bisfenol-a: http://www.aesan.msc.es/AESAN/web/cadena_alimentaria/subdetalle/BisfenolA.shtml

Algunos consejos para reducir la cantidad de plásticos que utilizamos y desechamos:
  • Comprar productos envueltos con otro tipo de materiales, como el papel o el cartón.
  • Seleccionar productos que a su vez no tengan otro envase dentro, como por ejemplo una bolsa de magdalenas que tiene un envoltorio para cada magdalena. El motivo de esto es para conservar el producto fresco como el primer día, pero eso lo podemos solucionar cerrando la bolsa principal con una simple pinza, ahorrando ingentes cantidades de plásticos residuales que produciríamos.
  • Comprar productos a granel o de gran tamaño. Como ejemplo podemos poner un bote de champú, en vez de utilizar 2 botes de medio litro cada uno, si compramos 1 bote de 1 litro produciremos menos residuos plásticos.
  • Comprar la carne y pescado fresco en la carnicería y pescadería, así ahorraremos plásticos residuales provenientes de las bandejas de carnes y pescados que podemos encontrar en cualquier supermercado. También es beneficioso para nuestra salud, como ya hemos dicho anteriormente, este tipo de plástico es del tipo 7 (otros) los cuales pueden incluir ciertos productos químicos en su composición que son perjudiciales para la salud humana.
  • A la hora de guardar restos de comida en el frigorífico podemos evitar el uso de films de plástico utilizando “tapers”, o tapándolos con platos boca abajo, así si se escapa vapor de agua, éste condensará en el plato y, al estar boca abajo conducirá, el agua de nuevo a los alimentos que tiene debajo.

Autor: Ricardo Córdoba Cámara.

jueves, 1 de agosto de 2013

¿Qué plásticos son seguros y cuáles hay que evitar?

Seguro que tenéis una botella de plástico cerca, cogedla y leed la etiqueta (quizá nunca le habíais prestado atención). Suele poner “Por su seguridad, no reutilizar esta botella”. Casi ninguna botella es reutilizable, es decir, no la podemos volver a rellenar.

En la base de la botella hay un triangulo con flechas y dentro de él un número.

Los 1, 2, 4 y 5 son seguros para la salud (aunque las botellas solo deben utilizarse una vez).Los 3, 6 y 7 deben evitarse:
  • Los que están marcados con el 3 son de PVC.
  • Los del número 6 están hechos con plásticos de poliestireno.
  • El número 7 suele ser de policarbonato y otros plásticos no reciclables. Hay que evitarlo, sobre todo si se está embarazada o amamantqndo, ya que desprenden BPA al líquido.
Si os fijáis, los tuppers y demás utensilios de plástico también tienen esta marca, de este modo podréis saber de qué plástico están hechos.

¿Qué se puede hacer para reducir al máximo las sustancias nocivas que se desprenden del plástico?
  • Evitar biberones o vasitos hechos con plástico de policarbonato.
  • Usar botellas o frascos de vidrio antes que latas (sobre todo en alimentos ácidos como tomate).
  • Evitar los plásticos marcados con el número 3,6 y 7.
  • No calentar comida ni bebida en el microondas con envases de plástico. Calentarlo siempre en un plato, recipiente de Pirex o vidrio.
  • Lavar los envases a mano, ya que el calor del lavavajillas hace que se desprendan las partículas nocivas.
  • No poner bebidas calientes en recipientes plásticos. Por tanto, no se deben poner caldos, tés, cafés, leche… en vasos o botellas de policarbonato (plástico duro y/o de colores).
  • No reutilizar las botellas de plástico.
No debemos obsesionaros pero sí tener sentido común y minimizar los riesgos. Aún se están realizando estudios (de momento solo en animales) pero la evidencia científica indica que es un tema que debería regularse. Además siempre tendremos el vidrio.

lunes, 8 de abril de 2013

Recicla, Reutiliza, Reduce e inventa…

 El 77,5 por ciento de los hogares españoles afirma que "siempre" recicla sus envases de vidrio, según un estudio de opinión nacional realizado del 26 de septiembre al 10 de octubre de 2012, que destaca que las comunidades donde más hogares depositan sus envases de vidrio en los contenedores verdes son Navarra, Aragón y La Rioja.
Según dicho estudio de Ecovidrio, los hogares encuestados han adquirido el hábito de reciclar el vidrio aproximadamente hace una década y el 56,4 por ciento de los ciudadanos cuentan con un iglú verde a menos de 50 metros de distancia.
Las motivaciones que llevan a los españoles a depositar sus envases en el iglú parecen ser la conciencia ambiental en un 50,2 por ciento, ya que el 96 por ciento es "consciente" de la necesidad de cuidar y proteger el medio ambiente. Mientras, el 86 por ciento de los encuestados considera que la participación ciudadana es "fundamental" en la cadena de reciclado de vidrio y el 82 por ciento afirma conocer los beneficios del reciclaje como ahorro de recursos y materias primas.
El estudio ratifica que España es "uno de los países mejor contenerizados de Europa", ya que hay un total de 174.799 contenedores verdes distribuidos por toda España, con lo que el 98 por ciento de la población cuenta con servicio de recogida y un iglú cerca de su hogar. Parece ser que no tenemos excusa.
La investigación se ha realizado con una muestra de 2.515 entrevistas telefónicas a residentes de España excepto en Ceuta y Melilla a una población general de 18 a 65 años de edad.

lunes, 28 de enero de 2013

Lámparas de bajo consumo: ¿Qué hacer cuando ya no funcionan?

Las lámparas de bajo consumo (también conocidas como lámparas fluorescentes compactas) consumen menos energía que las halógenas y duran más. Sin embargo, tarde o temprano, alcanzan el final de su vida útil y dejan de funcionar. ¿Qué tenemos que hacer con ellas entonces? ¿Dónde debemos depositarlas?

Estas lámparas están compuesta por vidrio, plásticos, metales como el aluminio y metales tóxicos como es el caso del mercurio, por lo que cuando ya no son utilizables se consideraran un residuo peligroso. El mercurio se encuentra en una pequeña cantidad, no pudiendo superar por ley los 5 mg. Estudios realizados por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) han comprobado que, durante el periodo de vida útil de las lámparas, no existe ningún riesgo de fugas de este metal.

Sin embargo, cuando dejan de funcionar y las sustituimos, tendremos que tener en cuenta que las lámparas retiradas son un residuo peligroso que no se puede depositar en los contenedores habituales de basura (residuos sólidos urbanos, envases, vidrio...). El motivo es que las lámparas se pueden romper liberando el mercurio, bien en forma líquida o bien en forma de gas; por ello tendremos que manejarlas con cuidado, evitando su rotura.

Los puntos limpios de los municipios cuentan con contenedores especiales para depositarlas. En caso de que no tengamos punto limpio en nuestro municipio o se encuentre muy alejado, las lámparas de bajo consumo también pueden ser depositadas en los puntos de venta de las mismas. La asociación AMBILAMB (Asociación sin ánimo de lucro para el reciclaje de lámparas) dispone de contenedores para su recogida en toda España, tanto en los establecimientos citados, como en muchos ayuntamientos. En su página web podemos buscar los lugares de recogida más cercanos a nuestro domicilio o lugar de trabajo.

¿Qué hacer si se rompe una lámpara de bajo consumo en casa?

No hay que alarmase, pero sí tomar una serie de precauciones. Aunque tras la rotura el riesgo para la salud no es grande, puede aumentar si el mercurio no se retira correctamente. A las temperaturas habituales de un hogar, este metal se evapora lentamente. Sus vapores son más pesados que el aire y por ello tienden a quedarse cerca del lugar del derrame. En primer lugar, abriremos las ventanas y saldremos de la habitación donde se haya roto la lámpara, cerrando la puerta, permaneciendo fuera durante 10 minutos. Si la estancia tuviera un sistema de aire acondicionado o calefacción central en funcionamiento, deberemos apagarlo para evitar que estos sistemas contribuyan a la difusión del metal.

Después recogeremos con un cartón o toallita húmeda los restos de la bombilla. No debemos utilizar ni cepillo, ni escoba, ya que podrían retener el mercurio, y tampoco es adecuado utilizar la aspiradora porque podría difundir el mercurio por el resto de la vivienda. Los restos de la lámpara, el cartón o toallitas deben meterse en una bolsa que cerraremos lo mejor posible y llevaremos a uno de los puntos de recogida anteriormente citados.

Julio Rodríguez Vivanco
Área de Educación y Cooperación, CENEAM

miércoles, 9 de enero de 2013

¿Cuánta basura hago en un año?

Tenemos una extraña avidez por las cifras. Aunque nos confesemos cualitativos y aunque apostemos por el trato humano, la calidez de una buena charla o la frescura de un encuentro… nuestra debilidad por ponerle cifras a las cosas medioambientales … no diría yo que sea patológica pero, cuanto menos, resulta un pelín curiosa.

Y es que nos los sabemos de carreta: un español emite 8 toneladas y pico de CO2 anuales y, cada día, consume de media 140 litros de agua potable y produce un kilo largo de basura…

Es verdad que tenemos una serie de numeritos formando nuestros particulares mandamientos. Pero también es verdad que no todos los datos son iguales y que unos valen más que otros. Sí: hay datos de primera y datos de segunda. Para algunos hemos creado atractivísimas herramientas de contabilidad, calculadoras de emisiones, auditorías de agua, hasta llegar a poder memorizar los gramos de CO2 que podemos ahorrar desenchufando la pantalla del ordenador o los mililitros de agua que salvamos poniendo un perlizador en la ducha. Pero los datos de los problemas ambientales de, digamos, ‘primera generación’ (con los que empezamos hace unas décadas a construir como sociedad ese discurso que llamamos ‘medioambiental’) no han tenido tanta suerte y para ellos no hemos creado esos curiosos artilugios de contabilidad doméstica. Nos estamos refiriendo a los residuos, a la caca… que quizá por haber sido el primero de los ámbitos de nuestra preocupación, tal vez por ser sucio, quizá por resultar más aburrida la colmatación de los vertederos que el estimulante cambio climático o, puede ser, porque ingenuamente hemos creído haber resuelto ya el problema de las basuras después de años de dar la matraca con las tres erres, los kilos de porquería, han quedado relegados a un triste segundo plano en nuestro ranking de preocupaciones verdes.

Sea por lo que fuere, el caso es que nuestras sucias basuras siguen siendo unas queridas desconocidas. Con ellas no hemos profundizado más allá de ese dato oficial del kilo –largo- de basura diaria producida, ni nos hemos preguntado qué supone jugar con esa cifra desde nuestras casas, ni si esa cantidad es real o no, o cuántos gramos se puede reducir con un consumo responsable de este u aquel producto. Y no será porque sea difícil su estudio doméstico, ni porque no tengamos a mano la más útil de las herramientas para hacer un seguimiento de nuestra relación con ellas; y es que ¿en qué cocina o en qué baño no hay una báscula? Para sacarlas del olvido, a las basuras, nos hemos dedicado en casa a pesarlas durante un año, para intentar averiguar cuánta basura doméstica producimos realmente.

Olvídate del kilo por día: el reto es otro

Así, en el último año, hemos pesado toda la basura que sale de casa y que no va a parar a ningún circuito de recogida separativa confiable; en nuestra ciudad (rara avis), no hay contenedor de envases, pero sí de materia orgánica y resto. En nuestro hogar no hemos contabilizado ni la fracción orgánica (porque la compostamos en nuestro patio), ni el papel ni el vidrio, que tienen sistemas confiables de recuperación y reciclado. El resto, incluyendo parte de la ceniza de la chimenea y que no compostamos para no aumentar demasiado el pH del huerto, la pesamos en la balanza de la cocina, antes de separarse definitivamente de nuestras vidas, y apuntamos el dato en un estadillo que tenemos en la puerta del frigo.

El compostero hace magia con tus basuras
El resultado final ha ascendido a 29 kilos de basura por persona y año (1). Es poco, sí: es muy poco. Es verdad que en casa entra mucha comida a granel, que visitamos poco el supermercado, que tenemos cuidado en nuestras compras y que el compostero hace magia con los restos de patatas y naranjas… pero aún así, tiramos cada uno casi 30 kilos de recursos a la basura todos los años. Desde que pesamos nuestra basura no nos hemos autoimpuesto el reto de reducir nuestra producción de desechos, así que esa cantidad podemos estimar que es la producción normal de basuras de una familia española sensible con las cuestiones ambientales.

Con esa cifra en la mano, varias preguntas se me vienen a la cabeza… La primera: si yo produzco esa cantidad y no creo que me pueda considerar excepcional ¿de dónde sale la burrada de 500 kilos de media anuales de basura por habitante? ¿Pero cuánto marrano hay por ahí suelto? ¿O es que se está contabilizando como basura doméstica lo que no lo es? La segunda: si es verdad que 500 kilos es lo que produce mi vecino y yo solo 30 ¿porqué tengo que pagar yo con mis impuestos ese absoluto despropósito? La tercera: si se puede vivir bien (muy bien, diría yo) tirando 30 kilos de caca ¿dónde vamos como sociedad con esas dieciséis veces más (que se dice pronto) de cosas que tiramos para siempre? La cuarta: tú que eres una persona cívica y responsable, que haces todo lo posible por reducir tu huella de carbono (y de todo lo demás) sobre la tierra ¿qué haces sin pesar tu basura? Pero recuerda, cuando te pongas con ello, no uses el mantra de ‘unkiloporpersonaydía’ como referencia, que eso no se lo cree ni magú: sustitúyelo por los 30 kilos al año… y recuerda compartir en este blog cómo haces para reducirlos ¡que todos queremos aprender a hacer las cosas mejor!

(1) El lector interesado seguro que recuerda la experiencia de Dave Chameides, que abrió hace unos años un popular blog (todavía hoy activo: http://365daysoftrash.blogspot.com.es/) cuyo subtítulo explica muy bien su intención: ‘El intento de un hombre de no tirar nada fuera de su casa durante un año’. Él logró lanzar apenas 25 kilos al cubo de ‘resto’ de basura a lo largo de un año. En USA seguro que esto es todo un mérito.


Santiago Campos Fernández de Piérola. GEA scoop.


jueves, 4 de octubre de 2012

Rehogar 2012: una exposición de mobiliario y accesorios hechos a partir de residuos

Entre los días 4 y 27 de octubre Valencia acoge REHOGAR, una exposición colectiva que tiene como objetivo mostrar el potencial del diseño para aprovechar los residuos como materia primera de nuevos productos.

La exposición, que se celebra en el marco de la Valencia Disseny Week, muestra una casa en la que todo su mobiliario y accesorios se han producido a partir de elementos de desecho.

Cada muestra REHOGAR empieza con una convocatoria abierta para la presentación de propuestas de mobiliario y accesorios para el hábitat a partir de residuos.

En esta nueva edición de REHOGAR estarán presentes las propuestas y trabajos de Atelier Melis, System Design Studio, Arquitectura Se Mueve, Duasenzatre, Proyecto Asilo, Naranja Sureste, Forniture, Equipo Nómada, Empalm&2, Recicla2, Victoria Navarro, Alba Gil, 1Unik, Lucia Martinez Arts&Crafts, David Recalde, Paco Contreras, Franco Reyes, Laura Donate, Silvia Bolumar, Tomas Gorria, Equipo Ah!, Mercedes Moreno, Pedro Luis Carretero, Giorgio Ceste, Pilar Monteagudo, Foundcrelamps, Reutilizarte, Madre in Spain, Ana Escalante, Guido Puccioni, Maria Fiter, Cota 2.85, Las Rómulas, Taller Re, RV Disseny, Alvaro Navarro, Proyect @3, Konvertible, Alicia Fernandez, Arquiroflexia, Marisa Stinga, OOOMydesign, Vicente Pinarello, Spook Toys, La Col, ReFarm the City entre otr@s…

REHOGAR nos invita a repensar nuestros estilos de vida, proponiendo soluciones prácticas, accesibles a cualquier persona, reproducibles y, sobre todo, respetuosas con el medio ambiente.

Rehogar puede visitarse del 4 al 27 de octubre en Valencia (Sala Oberta de la Nau, Carrer Universitat, 2)

Merece la pena hojear los catálogos de anteriores ediciones, que son toda una fuente de inspiración y un derroche de creatividad:

lunes, 28 de mayo de 2012

Jabón casero

Fabricando jabón casero tenemos un doble beneficio:
- Damos un uso a un residuo potencialmente muy contaminante (el aceite usado de la cocina)
- Obtenemos un producto excelente para la limpieza doméstica y el aseo personal.
Ahí va, pues, nuestra receta del clásico “jabón blanco”:

Ingredientes:
  • 1.5 L agua
  • 1.5 L aceite (si utilizamos el aceite usado en la cocina, conviene filtrarlo previamente)
  • 250 gr. sosa cáustica
  • Sal marina

Procedimiento:
Se echa el agua fría en un barreño metálico, se añade la sosa y se deja que se disuelva. El agua se calentará debido a la reacción química entre agua y sosa (hay que tener cuidado con la sosa). Se añade un puñado de sal marina.

Se calienta ligeramente el aceite y se incorpora poco a poco al barreño. La mezcla se mueve continuamente un cucharón hasta que cuaje el Jabón. Este proceso dura aproximadamente una hora.

El jabón resultante, se pone en una caja (por ejemplo, una caja de madera de las que se usan para la fruta) forrada de papel de periódico (el papel irá absorbiendo el agua que va soltando el jabón). También podemos utilizar una lata de base ancha (la típica de caballa en aceite de 1 Kg, unos tetrabriks partidos a la mitad...). Debemos dejar el producto unos días oreándose hasta que esté seco. El jabón se debe cortar en trozos cuando ya esté consistente, pero antes de que se endurezca mucho.

Observaciones: Es posible obtener un jabón más artístico, añadiendo flores secas en su decoración o esencias para el perfume. Este jabón blanco es la base para formular otros productos.
Precaución: La sosa cáustica es muy corrosiva y debes evitar que entre en contacto con la ropa o con la piel. Es recomendable utilizar guantes. En caso de mancharte, lávate inmediatamente con agua abundante y jabón. El jabón debe hacerse en una sala muy ventilada o, mejor aún, en un espacio abierto, para evitar respirar los vapores que se producen. El jabón no debe usarse hasta que pasen cuatro o cinco semanas y esté completamente seco y "maduro", ya que en los primeros días puede conservar un cierto poder corrosivo.

jueves, 10 de mayo de 2012

"El coltan provoca en África una masacre en vidas humanas, animales y ecosistemas"

"Movilízate por la selva" es el eslogan de esta campaña que la doctora, a través del Instituto Jane Goodall (IJG), presentó hoy en el Cosmocaixa de Barcelona para concienciar sobre la necesidad de entregar gratuitamente los millones de unidades móviles o consolas de videojuegos en desuso que contienen coltan.

Su reciclaje servirá para financiar programas educativos y sociales en los países africanos en los que se extrae este valioso y escaso material.
El control de las minas de este mineral, y de otros como la casiterita, está generando una lucha armada en la República Democrática del Congo, escenario de un conflicto bélico que ha provocado ya millones de víctimas y refugiados.
El negocio del coltan ha fomentado la explotación de mano de obra infantil o semiesclavizada y ha tenido efectos devastadores en la fauna, no sólo en los grandes primates (chimpancés y gorilas), sino también en sus hábitats con un incremento de la deforestación.
Según los datos del IJG, en los países desarrollados tan sólo se recicla el 5 % de los teléfonos celulares, ya que los ciudadanos tienden a guardar las unidades antiguas cuando cambian de terminal o los tiran a la basura. Desde que se inició la campaña se han recogido más de 22.000 celulares en toda España a través de colegios, entidades oficiales y particulares.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Los mejores productos fabricados con plástico reciclado

Un modelo de parque infantil de una empresa italiana, unos separadores para carril bici fabricados en España y una cafetera eléctrica de la multinacional Philips. Estos han sido los ganadores de los premios “Best Recycled Product 2011” anunciados este lunes en Madrid, los mejores productos a partir de plástico reciclado de 2011, según la organización European Association of Plastics Recycling and Recovery Organisations (EPRO). Son los elegidos entre propuestas provenientes de 14 países europeos distintos, una muestra selecta del aprovechamiento de residuos de plástico en el continente. Y, en el caso español, parte de ese 23% de plástico que se recicla, pues todavía un 60% acaba en el vertedero.
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Clemente Álvarez

miércoles, 9 de marzo de 2011

• España produce más basura y recicla menos que la UE


Cada español genera al año 547 kilos de basura, pero de ellos sólo se reciclan 82. Más de la mitad del total acaba en vertederos. Según los datos de Eurostat, la oficina estadística comunitaria, España está por debajo de la media de la Unión Europea en cuanto a reciclaje de basuras pese a que genera más que el promedio del conjunto de los 27 Estados miembros.
El informe, hecho público ayer, indica que el europeo medio genera 513 kilos de basura al año, contando los desperdicios de los hogares, las empresas pequeñas y las dependencias públicas. La inmensa mayoría de esos residuos recibe algún tipo de tratamiento, pero su destino final es un vertedero en casi un 40% de los casos. En España ese dato se eleva hasta el 52%. Sin embargo, España redujo en cinco puntos porcentuales el volumen de desechos que envía al vertedero en comparación con los datos del año anterior.

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lunes, 19 de julio de 2010

Aprende a reciclar las cápsulas de las nuevas máquinas de café


Boletín Repsol.
Desde hace relativamente poco tiempo es posible tomarse un café cremoso y disfrutar de su aroma y sabor intenso en el salón de casa. Ese placer estaba antiguamente reservado a las cafeterías de toda la vida. Al recuerdo, de ese expreso o macchiato de aquel viaje a Italia. Disfrutar de esta agradable sensación es gracias a los actuales sistemas de cápsulas perfectamente selladas que ha puesto de moda una conocida marca de café. Sin embargo, una vez tomado el café, ¿sabes que hay que hacer con las cápsulas?
Las antiguas cafeteras han dado paso a los sistemas de monodosis o cápsulas. Este nuevo panorama obliga a plantearse algo tan importante como su reciclaje. En el caso de las cápsulas, éstas suelen ser de aluminio. Contrariamente al pensamiento general no se deben arrojar al contenedor amarillo por su contenido, el café, ya que se trata de un desecho orgánico. Asunto distinto es el aluminio, que sí debe ir junto a los envases.
Existen varios caminos para poder reciclar las cápsulas de las nuevas máquinas de café. La primero y más sencilla forma es completamente casera. Con un cuchillo se extrae la tapa de la cápsula, a la cual se le hace un orificio por la parte trasera. De esta forma, el café sale del recipiente sin problema alguno. Así, el poso se puede depositar en el contenedor orgánico y el recipiente en el destinado a envases.
Otra opción contemplable sería llevar las cápsulas a los puntos limpios, sin embargo, generalmente, este residuo no se encuentra catalogado todavía, lo que obliga a su separación. En el caso de algunas marcas existen zonas habilitadas para el reciclaje en sus boutiques o en cualquiera de los puntos de venta de sus máquinas. En estos establecimientos se recogen y acumulan para posteriormente ser trasladadas a una planta de compostaje.
Este reciclaje resulta muy beneficioso para el medio ambiente por el ahorro energético que supone. El café por ejemplo puede aprovecharse como abono natural al mezclarlo con otros residuos orgánicos para formar compost. Incluso para la calefacción doméstica, caso este último que representa una fuente de energía ecológica.
No menos importante es el aluminio, un material que se encuentra muy presente en el ámbito doméstico y que es muy rentable de reciclar, al poder hacerse indefinidamente sin que éste pierda su calidad. Sin embargo, en España, el reciclaje de este metal, el más utilizado en el mundo, es escaso al no existir la suficiente concienciación ciudadana.
Además de cumplir todas las normas de seguridad alimentaria, este material termorresistente es una barrera infranqueable frente a agentes externos como la humedad, microorganismos o rayos ultravioletas. Todo esto unido a que las cápsulas se encuentran libres de oxígeno, una pequeña cantidad deteriora el café, permite que éste conserve su frescura y aroma natural, así como su sabor auténtico. Razones suficientes para entender la gran expansión que ha tenido esta nueva forma de concebir el consumo doméstico de café. Sin embargo, por novedoso que sea, no se debe descuidar su reciclaje por el alto valor energético que supone poder reutilizar indefinidamente las cápsulas de aluminio.

martes, 19 de mayo de 2009

Haz un buen jabón ecológico, la forma más natural de cuidar tu piel

Poco a poco, la ecología gana terreno en muchos aspectos de la vida. Vehículos poco contaminantes, bombillas de bajo consumo o incluso el ámbito de la medicina natural, garantizan las mismas prestaciones que sus homólogas más “contaminantes” y ayudan a preservar el medio ambiente. En el caso del cuidado de la piel, los jabones ecológicos marcan tendencia.

miércoles, 21 de enero de 2009

Makea tu vida

Maquear viene de maquillar, arreglar, customizar, personalizar, reparar, tunear, adaptar, apañar... en definitiva, hacértelo guapo tu mismo. MAKEA es una alternativa a la cultura del “usar y tirar". En la actual sociedad de consumo, las marcas son cualquier palabra, nombre, símbolo u objeto que se emplea para identificar y distinguir los artículos de un productor respecto a los de sus competidores y confieren a los productos una personalidad y una imagen tales que nos convierte en seres dependientes de éstas. Pero MAKEA es una marca que no vende nada, representa una actitud de resistencia. MAKEA es la inteligencia y creatividad colectiva, que convierte de nuevo en útil aquello que la sociedad de consumo ha despreciado. Se trata de recuperar el lema “do it yourself” (háztelo tu mismo), de alargar la vida útil de los productos, de volver al saber hacer y romper con la “comodidad despilfarradora y vacía” que nos vende en cajas la cultura de consumo.

martes, 18 de noviembre de 2008

El único residuo que no impacta al medio ambiente es el que no se genera

La jerarquía general en la gestión de los residuos establece cinco pasos, de más a menos importante: minimización, reutilización, recuperación, valorización y eliminación. Por lo tanto, los consumidores deben concienciarse para reducir en todo lo posible su generación de residuos (el único residuo que no impacta al medio ambiente es el que no se genera); reutilizar antes de tirar; y, en tal caso, asumir el objetivo del "vertido cero", es decir, que los vertederos reciban únicamente los residuos que no se puedan reciclar.

jueves, 30 de octubre de 2008

Redes de reciclaje: buenas, bonitas y gratis

Redes de reciclaje: ¡buenas, bonitas y gratis!
Ando de mudanza y van saliendo un montón de objetos que ya no uso pero que están en buen estado, así que decidí darlos mediante alguna red de reciclaje. Hice primero el experimento con cuatro grabadoras analógicas (pensando ‘No sé si alguien las querrá en tiempos digitales’) en Freecycle, Reutil.net i Bescanvi. El resultado ha sido muy positivo. El primer día ya tenía como seis mails de usuarios de Freecycle y Reutil.net interesados en las grabadoras (De Bescanvi no he tenido noticia y creo que no funciona, de hecho).La experiencia ha sido muy positiva porque ver que alguien necesita y acoge con ilusión algo que tú a no usas es muy bonito. Además la sensación de red, de respuesta inmediata, de organización sencilla (me llevé las grabadoras a la oficina y la gente ha ido pasando) es muy gratificante, así que en una caja enorme voy poniendo los siguientes objetos candidatos a pasar de mano. Larga vida a todos ellos!
http://consumesoteconsumen.blogspot.com/