"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)


Hogares verdes es una iniciativa dirigida a personas preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos que promueve el autocontrol en el consumo doméstico de agua y energía, propone medidas y comportamientos ahorradores y fomenta una compra más ética y más ecológica



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miércoles, 18 de junio de 2014

Esperando al agua caliente: tres ideas para no malgastar agua fría

Quizá te resulte familiar esta situación: abres el grifo del agua caliente para disfrutar de una agradable ducha. Al principio, claro, el agua sale fría. Dejas transcurrir unos segundos y compruebas de nuevo la temperatura: sigue helada. Y sigues esperando… Mientras tanto el agua recorre rápidamente el camino del rociador al sumidero sin ninguna utilidad…

El agua que se pierde hasta que el agua caliente llega a nuestro rociador o a nuestro grifo puede parecer una cantidad modesta, pero hay viviendas en las que los tiempos de espera pueden ser de uno o dos minutos y el agua desperdiciada puede superar los cinco litros por servicio, lo que se traduce en varios miles de litros de agua anuales (1) 

¿Qué opciones tenemos para evitar o limitar este despilfarro?

Opción uno: el truco del cubo. Si el tiempo de espera no es elevado, podemos recoger el agua fría en un cubo y emplearla luego, por ejemplo, para regar las plantas. Ventajas de esta solución: es sencilla y es barata. Inconvenientes: si el agua caliente tarda mucho en llegar, un cubo no nos permitirá recoger todo el agua fría disponible. Y si tenemos pocas plantas (o no requieren mucho riego) deberemos pensar en un uso alternativo para el agua recogida.

Opción dos: instalar una bomba de recirculación. Estas bombas hacen circular el agua caliente de forma continua, enviando el agua que se ha enfriado de regreso al calentador por el circuito del agua fría. La principal ventaja de estos aparatos es que, al abrir el grifo, el agua sale caliente de forma prácticamente instantánea porque, mientras la bomba está encendida, el agua siempre permanece caliente en la tubería. En el capítulo de inconvenientes hay que destacar que la circulación continua de agua caliente por el circuito aumenta las pérdidas de calor, lo que obligará a nuestra caldera a consumir más. Para reducir el gasto energético algunos optan por encender la bomba unos minutos antes de la ducha y apagarla después.

Opción tres: sistemas de recirculación electrónica. Estos aparatos no mantienen el agua circulando permanente sino que se activan únicamente cuando abrimos un grifo de agua caliente. Cuentan con una válvula controlada por un termostato, de forma que, mientras el agua llega fría, es devuelta al circuito; pero cuando ya llega caliente, empieza a salir por el grifo o el rociador. 

Como sólo funcionan cuando se demanda agua caliente, activándose de forma automática, no hay que estar pendiente de encenderlos o apagarlos. Por otra parte, son compatibles con todo tipo de calderas y su instalación es muy sencilla. Si no hay un uso frecuente de agua caliente, el agua se irá enfriando en el circuito sin ser “recalentada y recirculada”. Por eso, las pérdidas de calor son menores. A cambio, se mantiene el tiempo de espera hasta que llega el agua caliente. Y el precio es mayor. 

Estos aparatos se instalan en el punto más alejado de la caldera, habitualmente, debajo de un lavabo o fregadero (ver imagen).

Dispositivo de la marca AquaReturn instalado debajo de un lavabo. 
Desde una perspectiva ambiental, los sistemas de recirculación electrónica son preferibles, ya que conllevan menores pérdidas de calor y menores tiempos de funcionamiento de la bomba, lo que repercute en un menor consumo energético.

En cualquier caso, hay que tener presente que, cuanto más lejos esté tu calentador de agua de los puntos de uso, mayor será el tramo de tubería que deberá recorrer el agua caliente, con las consiguientes pérdidas de calor. Conclusión: cuanto más cerca esté la caldera de los puntos de uso habitual del agua… ¡mejor!

Si ya es tarde para decidir sobre la localización de la caldera, contamos con varias opciones… Elige la que se adapte mejor a tus circunstancias.

NOTAS
(1) AquaReturn ofrece en su web una calculadora que permite estimar la cantidad de agua ahorrada al año, en función del número de personas que comparten el hogar y el tiempo medio de espera para la obtención del agua caliente.

martes, 11 de septiembre de 2012

Perlizadores: pequeños, baratos... y muy eficaces

Los perlizadores, también denominados habitualmente aireadores o atomizadores, se instalan fácilmente en los grifos y reducen el caudal entre el 40 y el 60% sin que, aparentemente, la cantidad de agua suministrada o la sensación de mojado disminuyan. ¿Cuál es el secreto de este aparente milagro? Estos dispositivos mezclan aire y agua, haciendo que ésta salga por el grifo “esponjosa”, lo que proporciona el efecto aparente de que el volumen servido es el mismo.

Ventajas de los perlizadores:  
  • Reducen el caudal de agua consumido entre un 40% y un 60% respecto a un grifo sin aireador, sin que la sensación de mojado disminuya.
  • Reducen las salpicaduras producidas por el agua.
  • Mantienen la presión del agua,pudiendo aumentar incluso su velocidad de salida.
  • Proporcionan una ventaja añadida si nuestros desagües son “lentos” tragando el agua, ya que el caudal real a evacuar disminuye.
  • Algunas fuentes consideran que mejoran el sabor del agua
¿Cómo funciona un perlizador?

El perlizador produce dos efectos complementarios:
  • Reduce el caudal de agua
  • Añade aire al flujo de agua para compensar la disminución del caudal
Para lograr estos efectos, los aireadores suelen contar con una membrana en forma de anillo por la que pasa el agua, produciéndose el denominado “efecto Venturi”. El paso por la membrana hace que el agua aumente su velocidad, provocando dos efectos clave: la succión de aire (que se produce gracias a la existencia de unos orificios de entrada que forman parte del propio dispositivo) y la limpieza del difusor, que evita que se formen depósitos.
  Los elementos típicos de un perlizador son: 
  1. Una malla de entrada
  2. Una membrana en forma de anillo (que reduce el caudal produciendo “efecto Venturi”)
  3. Unas mallas de salida, que forman el difusor
  4. Un sistema de toma de aire
Algunos aspectos prácticos…

Instalación: Los perlizadores se instalan muy fácilmente; basta con desenroscar del grifo nuestro viejo difusor, sustituyéndolo por el modelo que más nos interese. A la hora de comprarlos, no obstante, hay que elegir un modelo que tenga un tipo de rosca adecuado a las características de nuestros grifos (hay “machos” y “hembras”)

Existen diversos modelos de perlizadores, para griferías de lavabos, bidés y fregaderos de cocina. Para los fregaderos de cocina son muy útiles los perlizadores orientables que permiten proyectar el flujo de agua hacia donde lo necesitas. Algunos modelos cuentan con dos opciones de mojado: tirando obtenemos agua en pequeños chorros y pulsando, un chorro único de agua esponjosa.

Elegir bien: no todos los perlizadores son iguales. Hay algunos de ínfima calidad, que proporcionan un ahorro escaso, pero la mayoría resultan ser muy eficaces. Habitualmente, un buen perlizador de lavabo proporciona un caudal en torno a 5 litros por minuto, mientras que uno de cocina suministra unos 6. Algunos fabricantes ofrecen una amplia gama de modelos, con caudales diversos.

Precios: los perlizadores son bastante baratos y, sin duda, uno de los artilugios ahorradores más rentables, ya que permiten sustanciales ahorros de agua y energía (agua caliente) con una inversión mínima.

martes, 28 de agosto de 2012

Deshidratador de alimentos solar

Se acerca el final del verano. Hace ya algunas semanas que en el mercado han aparecido las delicias con las que natura nos endulza la vida: las cerezas primero, los kiwis, los nísperos, luego las frambuesas... y ahora está ya en todo su apogeo la producción de la huerta.

Para el que tenga un vergel en casa, o un suegro hacendoso con tierras, puede empezar ahora la época de agobios para intentar colocar el excedente de peras o manzanas (hay quien dice que el pico de consultas en psiquiatría que se da en septiembre no se debe a la vuelta al cole, sino a la angustia de no saber qué hacer con tanto vegetal...). Porque después de ahogar a vecinos y compañeros de trabajo con cajas y cajas de peras, y con la manía de los frutales de producir todo de golpe... las opciones se van acabando y es cuando empiezas a mirar al compostero con una mezcla de liberación y lástima para deshacerte de tu producción.

Pero para esos momentos de angustia hortícola, el ser humano ha creado unos fabulosos artefactos que nos van a permitir, de un plumazo, colocar nuestro excedente de fruta (y también de verdura) a la vez que la conservamos para el duro y aburrido – en términos gastronómicos-invierno: los deshidratadores de fruta.

Se trata de unos trastos cuyo funcionamiento es bien sencillo: eliminar el agua de la fruta y dejarla convertida en una especie de mojama (queda mejor decir ‘orejón’) en la que se concentra, además de su sabor y dulzor, el azúcar suficiente para hacer prácticamente estéril el producto final y que se conserve durante todo el año.

Deshidratador de alimentos comercial (eléctrico)
Si pones ‘deshidratador de fruta’ en San Google, te aparecerán las diversas opciones que nos oferta el mercado. También encontrarás en internet ingeniosos artefactos que aprovechan el sol para secar la fruta, algún tutorial en vídeo y cacharros de todo tipo y condición que se adaptan, con inspiración, al espacio y disponibilidades de cada cual. Yo opté por el modelo ‘máquina de millón’, que es como llamábamos en mi pueblo a los juegos de petaco donde pasábamos las tardes a duro la partida. Está fabricada con una vieja caja grande de cartón (reutilizada), pintura negra (al agua, por supuesto); plástico transparente; y cinco bastidores fabricados con listoncillos de madera y cubiertos con trozos de visillo viejo grapado.
Esquema de un deshidratador de alimentos solar

La parte horizontal apoyada sobre el suelo hace de ‘colector’, donde se acumula el calor y está ligeramente levantada para ayudar a la circulación del aire. El frente está cubierto por un trozo de visillo para impedir que nuestro artefacto se convierta en la despensa de las hormigas. El calor sube ‘por su propio peso’ al frontal vertical donde se ponen en bandejas la fruta finamente cortada. En la trasera de la parte superior, una abertura (cubierta también de visillo) hace de chimenea para forzar la circulación del aire. Todo el deshidratador está cubierto de plástico transparente que provoca la función de ‘invernadero’ y aumenta la temperatura. Orientado el deshidratador al sur, alcanza fácilmente temperaturas superiores a 60º (lo sé porque es el máximo que aguantaba el termómetro digital que fundí en el horno para comprobarlo). En 24 horas, las antes lustrosas rodajas de fruta se convierten en orejones, de sospechoso aspecto, pero delicioso sabor. En una bolsa de papel pueden aguantar perfectamente un año entero en la despensa.
 
Con una vieja caja de cartón, pintura negra y plástico
transparente, he hecho mi propio deshidratador
Y ya está. A lo bobo, has conseguido el mejor acompañante de una tarta, o el sustituto perfecto a las barras energéticas para ir a la montaña. Y a coste económico y ambiental casi cero. Además de fruta, el deshidratador sirve para reducir al mínimo el volumen de calabacines, berenjenas, zanahorias, cebollas, puerros, etc. que finamente cortados o rallados, se almacenan en el congelador ocupando la cuarta parte de volumen.

Santiago Campos 
Gestión y Estudios Ambientales

miércoles, 18 de abril de 2012

Cosas de andar por casa

“Cosas de andar por casa” es una pequeña muestra de objetos que se puede visitar en el CENEAM; los objetos expuestos simbolizan nuevas propuestas para reducir el impacto ambiental de nuestras actividades domésticas. Así, en la muestra podemos encontrar cosas tan diversas como un rociador de ducha de bajo consumo, un termostato programable para la calefacción o un vermicompostador.
La colección muestra numerosos ejemplos de eficiencia (cómo sacar un mayor partido a los recursos haciendo “más con menos”). Pero también se incluyen propuestas desde la perspectiva de la suficiencia (optar por una menor demanda de bienes, evitando el sobreconsumo). Por último, se aportan ejemplos de coherencia, al presentarse tecnologías y productos compatibles con la naturaleza y que trabajan siguiendo la “lógica” natural. El rociador, el termostato y el vermicompostador antes citados serían buenos representantes de estas tres aproximaciones complementarias para avanzar en materia de sostenibilidad doméstica.

Recientemente se ha publicado en la web del CENEAM un primer catálogo de esta exposición que muestra un total de 33 objetos que forman parte de ella

viernes, 28 de octubre de 2011

Rociador de ducha de bajo consumo: una inversión de alta rentabilidad

Después la calefacción, el agua caliente es principal fuente de consumo energético en los hogares españoles (supone cerca de la cuarta parte del consumo total de una vivienda, según estimaciones del IDAE). Y la mayoría del consumo de agua caliente corresponde a la ducha. Por eso, no es de extrañar que seamos cada vez más los convencidos de que la inversión más rentable que puede hacerse en ahorro energético en un hogar es… instalar rociadores de ducha de bajo consumo.
Los rociadores de bajo consumo consiguen una sensación de mojado similar utilizando menos agua. Mientras que los rociadores de ducha convencionales consumen entre 10 y 14 litros de agua por minuto, dependiendo del modelo y la presión del agua, los rociadores de bajo consumo emplean de 6 a 7. En consecuencia, el ahorro de agua – y de energía - es significativo: aproximadamente, entre el 30 y el 60%, dependiendo del caso. A la vista de estos datos, instalando rociadores de ducha eficientes, podemos recortar el gasto energético de la vivienda en torno a un 10%, lo que es una cifra muy apreciable.
La instalación de un rociador de bajo consumo resulta muy sencilla: sólo hay que desenroscar el antiguo y enroscar el nuevo a la manguera de la ducha. Su precio, que oscila entre los 18 y los 30 euros, se amortiza rápidamente con los ahorros en nuestra factura energética.
En fin, que aunque el titular de este post recuerde al eslogan publicitario de un producto financiero, en este caso está plenamente justificado, ¿no os parece?

martes, 18 de octubre de 2011

Cabezales termostáticos

Las tradicionales “llaves” o “grifos” de los radiadores permiten abrir o cerrar el paso del agua caliente a un radiador de forma manual. Sin embargo, con la aparición de los cabezales termostáticos esa apertura o cierre se automatiza para que la estancia se mantenga a la temperatura que fijemos. En definitiva, los cabezales termostáticos nos permiten regular la emisión de calor de los radiadores, manteniendo cada estancia de nuestra vivienda a la temperatura deseada.
Debido a las diferencias de orientación o de aislamiento es bastante frecuente que en una vivienda, haya habitaciones más frías, o más cálidas. Además, es habitual que queramos tener algunas estancias más caldeadas – por ejemplo, el salón o una habitación de estudio, y otras más frescas – por ejemplo los dormitorios.
Los cabezales termostáticos permiten mejorar el confort y evitar gastos de energía innecesarios. Por ejemplo, mantener los dormitorios a 17-18ºC mientras que el salón permanece a 20ºC.
Son bastante baratos y se montan directamente sobre las válvulas del radiador (siempre que sean válvulas “termostatizables”).
Los cabezales termostáticos tienen varias posiciones que se corresponden con distintas temperaturas. En España, su instalación es obligatoria en las viviendas nuevas, pero en muchas instalaciones antiguas los radiadores carecen de este útil invento. Afortunadamente, estos artilugios no resultan caros y habitualmente son fáciles de instalar.
Si te decides por adoptar este práctico aparato, ten en cuenta que es necesario dejar algún radiador (normalmente en el WC) sin cabezal termostático para que, en el supuesto de que todas las válvulas termostáticas se cierren, el agua pueda retornar a la caldera.

martes, 20 de septiembre de 2011

Grifos monomando mejorados

Los grifos monomando resultan muy cómodos de usar, ya que con una sola palanca abrimos el grifo y controlamos la temperatura del agua. Sin embargo, desde la perspectiva del ahorro y la eficiencia, los monomandos tradicionales tienen dos importantes puntos débiles: el primero es que tendemos a abrir el grifo con la palanca en posición central (resulta lo más cómodo), utilizando así una mezcla de agua fría y agua caliente, incluso cuando no es necesario. De hecho, si abrimos el grifo durante un corto periodo de tiempo, el agua caliente ni siquiera llegará a cubrir el recorrido por la tubería desde la caldera, por lo que el gasto resultará inútil. El segundo problema de los monomandos tradicionales es que tendemos a usarlos levantando la palanca hasta su tope, por lo que el grifo nos proporciona el máximo caudal de agua, lo que no siempre resulta necesario.

Afortunadamente, contamos ya con una nueva generación de grifos monomando que incorporan soluciones sencillas para evitar los problemas citados:
Apertura en frío: la posición central del mando queda reservada para el agua fría. El agua caliente se obtiene girando el mando hacia la izquierda.
Apertura en escalones: en el recorrido de apertura del grifo, se incorporan dos “escalones”: en el primero obtenemos un 50% del caudal, mientras que si vencemos esa primera resistencia y llevamos el mando hasta el tope, obtenemos el caudal máximo.
Varios fabricantes ofrecen modelos que incluyen ambas mejoras y algunos se ofrecen por un precio razonable.

lunes, 19 de septiembre de 2011

En la ducha, el tiempo vuela

Seguramente, hay pocas cosas tan placenteras y relajantes como una buena ducha de agua calentita.  Por eso, no es extraño que a muchos se nos vaya el santo al cielo mientras el agua sale sin parar. Y, claro, la factura energética se dispara. Una idea sencilla y barata para recuperar la noción del tiempo, es colocar en nuestra ducha un pequeño reloj de arena. Los hay para calcular cuatro o cinco minutos, que resultan tiempos de ducha muy razonables.  Son modelos resistentes al agua y muchos llevan una pequeña ventosa para fijarlos a un azulejo con facilidad. Su precio, entre dos y cuatro euros, se amortiza con los ahorros de agua caliente en cuestión de semanas.

miércoles, 31 de agosto de 2011

El neumático que se infla solo

Los neumáticos desinflados. El mayor temor del ciclista podría llegar a tener una solución con este ingenioso invento: los neumáticos que se inflan automáticamente. ¿Cómo es esto? Con un sistema de válvulas y cámara que toma el aire del exterior y que permite que los neumáticos siempre tengan la presión adecuada. El ciclista puede seguir su camino sin preocuparse por nada más.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¡Chubasquero de patata!

Para aquellos visionarios que ya están empezando a prescindir de los productos derivados del petróleo, llega este práctico, económico, ético y moderno chubasquero realizado en 'bioplástico' a base de fécula de patata.
Otra de las ventajas de esta prenda es que cuando te canses de usarla... ¡puedes sembrarla! En efecto, el chubasquero lleva insertadas semillas de flores, árboles, plantas aromáticas y arbustos mediterráneos que germinarán cuando lo entierres. Cuesta 15 euros.

lunes, 13 de diciembre de 2010

La ecobola: ¿demasiado bonita para ser cierta?


La OCU ha realizado un estudio sobre la eficacia de la ecobola y a través de un vídeo muy instructivo nos presenta sus conclusiones.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Vitrocerámica convencional, de inducción o gas

EL PAÍS.COM
Por: Clemente Álvarez
¿Qué opción es preferible desde el punto de vista ambiental para cocinar: vitrocerámica convencional, de inducción o gas? Algunas comparativas de marcas de electrodomésticos dan como ganadora a la moderna placa de inducción. Sin embargo, si lo que se busca es reducir las emisiones de CO2 relacionadas con el cambio climático, lo mejor todavía sigue siendo el gas (ya sea de vitrocerámica o de quemadores convencionales).
Pongamos a cocer agua en cada una de estas cocinas. Según los datos del grupo industrial Teka, la vitrocerámica de inducción tardará menos de seis minutos en calentar 1,5 litros de agua de 15 a 90º C, mientras que la convencional necesitará algo menos de diez y la de gas cerca de once. Una de las grandes ventajas del sistema de inducción es su rapidez, lo que reduce mucho su consumo de energía.
Las vitrocerámicas son cocinas con una placa de vidrio entre la fuente de calor y la cacerola en la que se va a guisar. Las eléctricas convencionales utilizan una resistencia que calienta el cristal vitrocerámico y el cacharro con la comida. En cambio, las de inducción transmiten el calor directamente al recipiente a través de un campo electromagnético sin necesidad de calentar antes el vidrio de en medio. Esto convierte a estas placas en mucho más eficientes, en especial, en cocciones rápidas (como las frituras), en las que se nota más la ventaja de no tener que esperar a que se caliente primero la superficie intermedia.
En cuanto a las de gas, las tradicionales generan una llama sobre la que se pone directamente el cacharro de cocina, pero también existen vitrocerámicas con una placa de vidrio sobre los fuegos. Según la comparativa de Teka, para calentar 1,5 litros de agua se necesitarán unos 0,19 kWh térmicos con la inducción, unos 0,21 con la vitrocerámica convencional y unos 0,29 con la de gas. Sin embargo, como explica Cristina Cañada, del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), todo esto cambia cuando lo que se mide son las emisiones de CO2, pues resulta mucho más eficiente producir calor con gas que con electricidad.
De acuerdo a los datos del IDAE, en una cocina de gas natural se emiten unos 200 gramos de CO2 para generar cada kWh, mientras que la vitrocerámica convencional contribuye a producir 450 gramos por kWh y la de inducción 360. En las primeras se contabilizan las emisiones de quemar de forma directa el gas en las cocinas, mientras que en las otras hay que tener en cuenta el CO2 generado de media por el conjunto de centrales utilizadas en España para generar la electricidad con la que producir el calor necesario. Hoy en día, vencen las cocinas tradicionales de gas, especialmente, aquellas en las que la llama está en contacto con la olla o la sartén, sin materiales intermedios, pues se producen menos pérdidas de energía.
Nuestras cocina favorita es la de gas, pero tampoco podemos ir en contra de la realidad, pues las vitrocerámicas son mucho más cómodas”, comenta Cañada. La mayoría de los consumidores prefieren las otras, ahora bien, lo que también está muy claro es que las menos eficientes de todas son las vitrocerámicas eléctricas convencionales. Según el IDAE, el cambiar esta cocina por una de inducción supone una reducción del consumo de energía de cerca del 20%. El problema es el precio: Una vitrocerámica convencional eléctrica cuesta unos 300-350 euros, la mitad que una de inducción. Aunque existen ayudas del Ministerio de Industria, gestionadas por las Comunidades Autónomas, para estimular la sustitución de vitros por otras más eficientes de inducción o de gas. “Uno de los requisitos es que la subvención no puede superar el 25% del precio de la venta al público de la cocina”, detalla Cañada.
En el balance ambiental de una cocina resulta determinante su consumo de energía para calentar los alimentos. Según datos del grupo BSH, más del 90% del impacto de una placa eléctrica se produce durante su uso, por los efectos derivados de la generación de la energía. Esto significa que su incidencia en el medio ambiente será muy distinta en función de cómo se produzca la electricidad en el país, pudiendo llegar a ser mejores que la de gas si sigue aumentando la participación de las energías renovables.
Y esta gran importancia de la etapa de uso supone también que puede variar mucho su impacto según cómo se cocine. Es decir, dependiendo de cómo se utilicen los focos de calor, los tiempos de los platos elaborados, el tipo de olla empleada…

martes, 19 de enero de 2010

Como colocar un grifo termostático

Los grifos termostáticos presentan una serie de ventajas sobre cualquier otro tipo de grifo: comodidad, ya que el agua sale siempre a la misma temperatura; constancia ya que la temperatura se mantiene constante aunque se cierre y abra el grifo; Confort ya que aunque se abra otro grifo, con la lógica disminución de presión, la temperatura se mantiene constante; Ahorro de energía y agua debido a que se consigue la temperatura deseada con mayor rapidez que con cualquier otro tipo de grifo y Seguridad ya que en el caso, improbable, de que se interrumpa el suministro de agua fría, el cartucho corta automáticamente el agua caliente, con lo que el riesgo de quemaduras se evita. Colocar estos grifos no reviste ninguna dificultad siempre que adquieras un modelo que tenga las mismas medidas que el que vayas a retirar.

1 – Retira el grifo antiguo y mide la distancia entre las tomas de agua para comprar un modelo a la medida. Fija con silicona las dos primeras piezas y enrosca después las que aparecen en la fotografía.
2 – Ajusta a las tomas el cuerpo del nuevo grifo utilizando los alicates regulables para que quede bien fijado. El grifo no tiene que moverse ni aflojarse; vigila también que no hay escapes de agua por las juntas.
3 – Introduce las válvulas ajustables (en extremo del latiguillo flexible de la alcachofa) en la parte inferior de la grifería. Ajusta la rosca a mano (o con unos alicates regulables o una llave inglesa) para evitar fugas.
4 – Puedes elegir el regulador de agua (a la izquierda) y el termostático automático(a la derecha) entre muchos modelos. Lo único que tienes que hacer para instalarlos es enroscarlos a ambos lados de la grifería.Para ver las fotografías del proceso pincha aquí

lunes, 18 de enero de 2010

Duchas con el agua justa


Mejor ducha que baño, pero ¿cuánto tiempo usamos para nuestro aseo personal? A veces, estamos más de la cuenta debajo de la ducha y el consumo de agua se dispara, además de la energía necesaria para calentarla.
Este equipo, cuyo nombre es ShowerDrop, es un contador de gasto de agua que podemos instalar en nuestra bañera sin demasiadas complicaciones.
Cuenta el tiempo y cantidad de litros que usamos en cada ducha y nos “controla” el gasto porque nos avisa cuando hemos excedido la cantidad de agua necesaria y justa para una ducha normal.
Tiene una pantalla digital donde aparecen los datos del consumo de agua y funciona con una pequeña batería.
Lo fabrica en Inglaterra la empresa Product Creation LTD (http://www.ecokettle.com/)
Dónde comprarlo: en la web http://www.ethicalsuperstore.com/Precio: 12,40 euros (más gastos de envío)

La Piedra de Agua


El diseñador de productos Paul Priestman en colaboración con DryPlanet ha lanzado al mercado su galardonado Waterpebble o Piedra de Agua. Un revolucionario dispositivo de ahorro de agua, muy pedagógico, que le permitirá reducir su consumo de agua en la ducha modificando y mejorando sus hábitos para ser más eficiente y más ECO.
¿Cómo funciona?
El Waterpebble es capaz de detectar el agua que fluye a su alrededor, automáticamente cronometra el tiempo de su primera ducha y lo memoriza. Utilizando este tiempo como referencia, una serie de suaves luces, le indican la cantidad de tiempo que está utilizando en sus siguientes duchas y lo compara con el valor de referencia memorizado. Cuando la luz parpadea en rojo, su tiempo ha expirado y se está excediendo en su consumo. Tras varias duchas, el tiempo que transcurre hasta llegar a la luz roja parpadeante se reduce a 2/3 del tiempo original, animando así a disminuir el tiempo de su ducha y ayudándole a ahorrar agua, energía y dinero.
Waterpebble no necesita instalación, puede ser llevado a cualquier lugar y sólo necesita estar en un lugar donde el agua pueda fluir a su alrededor, como cerca del desagüe. Ni siquiera necesita ser encendido o apagado.
Waterpebble es capaz de reducir la media del tiempo de una ducha ¡a menos de 6 minutos! Con el notable ahorro que eso puede suponerle, al cabo de un año, en ahorro de agua y consumo energético.
Precio por unidad 6,25 €. Dónde comprarlo: pincha en este enlace

martes, 15 de diciembre de 2009

Ecofrego; ¿y si limpiamos con agua limpia?

Soy un ecodiseño, porque ahorro agua en la limpieza del hogar.¿Quién me ha diseñado? Josep Añols y Carlos Rivadulla para Sistemas Ecológicos de Fregado y Limpieza.¿Estoy a la venta? Sí, me podrás encontrar a través de la web http://www.ecofrego.com/
¿Qué soy? Un cubo para fregar que consiste en dos escurridores y dos compartimentos, uno para el agua limpia y el otro para la sucia. Su diseño acaba de ser galardonado con el Premio Delta 2009 de Plata.¿En qué fase soy más sostenible? ¿Por qué?Utilización: El hecho de separar el agua sucia de la limpia a la hora de fregar, permite reducir el consumo de agua, ya que ésta dura limpia más tiempo. Los materiales son resistentes, lo que asegura su durabilidad.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Iluminar con botellas

En Brasil han desarrollado esta ingeniosa solución con botellas de agua para iluminar espacios oscuros en hogares donde no llega la energía eléctrica o en oficinas. Cada botella ilumina el equivalente a una bombilla de 40/60 W. El único inconveniente es que por la noche dejan de iluminar, pero aún así es, un invento muy interesante y una nueva forma de iluminar estancias lúgubres y de ahorrar en electricidad recuperando y reciclando las botellas de plástico.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cocinas para enfriar el planeta


El Sol calienta la Tierra desde hace millones de años, pero hasta hace poco a nadie se le había ocurrido aprovechar sus radiaciones para una necesidad básica de la humanidad: cocinar los alimentos. Sólo en España, el astro rey proporciona entre 2.000 y 3.000 horas anuales de radiación limpia directa. Entonces, ¿por qué no aprovecharnos de estas radiaciones en nuestros hogares y en nuestra gran casa, la biosfera?.
Una buena forma de sacar beneficio a esas radiaciones es utilizar una cocina solar para elaborar los alimentos. Se trata de una sencilla parábola metálica construida con aleaciones de gran poder reflectivo que recibe los rayos solares y los concentra en un punto focal en el que se coloca un recipiente. Así, para disfrutar de una paella o una tortilla de patatas, sólo necesitamos la presencia del sol y un mínimo espacio. Y todo ello sin causar emisiones a la atmósfera.El concepto no es nuevo, pero desde hace muy poco tiempo una microempresa española ha dado un paso más diseñando y fabricando por primera vez cocinas solares de precisión en serie. “Disponemos de muchas horas de sol y su energía, pero todavía somos poco duchos en cuanto a su uso y sus posibilidades. Sin embargo, es verdad que somos una potencia mundial en generación e implantación de tecnologías renovables: térmica, fotovoltaica, electrosolar y, por supuesto, eólica”, advierte Manolo Vílchez, activista ambiental y uno de los promotores de las ecococinas AlSol. “Todo a nuestro alrededor –añade– es comodidad, sin importar el impacto que ello conlleve. Estando así las cosas, ¿cómo va a entender esta sociedad lo que se nos viene encima con la crisis energética y ambiental?”“Esta parábola de aluminio es, a la vez, aparato doméstico útil y herramienta educativa, ya que puede ser de gran ayuda para los analfabetos energéticos, los fabricantes de cambio climático y los acomodados en extinción”, sugiere Vílchez. Más información aqui.

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Sabes cuánta electricidad consume tu casa?

Os proponemos un interesante experimento con electricidad: analizar el consumo eléctrico de vuestra casa con un contador instantáneo de los que nos ofrecen hoy en día el mercado.
El contador se acopla fácilmente al cuadro eléctrico con una pinza y, a través de un dispositivo portátil nos ofrece una estimación del consumo de la vivienda en kilovatios, las emisiones de CO2 que eso supone y el gasto en euros.
El experimento aporta muchas curiosidades y desmonta muchos mitos. Ahí van algunas de las conclusiones.

¿Quieres saber cuánta energía consume tu hogar? Fundación Vida Sostenible te propone una “Encuesta de la energía”. Mide tu huella ecológica.
Más información: Experimentos con electricidad (Soitu.es)

martes, 15 de septiembre de 2009

¿Usaría usted un inodoro ecológico?


La BBC, ha presentado un reportaje en el que muestran tres versiones de inodoros muy distintos creados con el fin de ahorrar agua y energía en su uso cotidiano: el sistema indio, el fabricado con material fecal y el dos por uno.
Desde luego no les falta diseño.