"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)


Hogares verdes es una iniciativa dirigida a personas preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos que promueve el autocontrol en el consumo doméstico de agua y energía, propone medidas y comportamientos ahorradores y fomenta una compra más ética y más ecológica



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lunes, 10 de octubre de 2016

Posos de café: hay vida detrás de la taza


¿Para cuántos de nosotros el día no comienza de veras hasta que nos tomamos la primera e imperdonable taza de café como si fuese un “chute” directo en vena? Da igual que sea de una cafetera italiana de las de toda la vida, una de espresso o una de capsulas, el momento del café forma parte de nuestra rutina matutina sin la que nos es imposible salir de casa.

Tras esa rutina, viene otra, la de limpiar nuestra cafetera para dejarla preparada para la próxima dosis de nuestra adicción ;). Y entonces, de forma mecánica y casi sin darnos cuenta, hacemos un gesto inmediato de tirar los restos del café molido (llamados posos o zurrapa según la zona) o la capsula al cubo de basura, porque… ¿ qué otra cosa vamos a hacer con ellos? Si ya no sirven para nada ¿no?

Pues si realmente te preguntas si es posible darles una segunda vida a esos posos, quizás la respuesta te va a sorprender: ¡¡ Si se puedeeeeeeeee !! Aún puedes sacarle mucho provecho a ese producto tan insignificante, ya que estos posos de café tienen aún unas cualidades que permiten darles otros usos.

Teniendo en cuenta que a la taza llega menos de un 1 % del grano, los posos restantes todavía están cargados de nutrientes y otros productos orgánicos, así como de propiedades físicas, que pueden aprovecharse.

Aunque no estamos ni siquiera entre los 25 países que más café consumen en el mundo, lo cierto es que el consumo de café en España es alrededor de 3,5 kg por habitante al año, lo que supone que tiramos a la basura más de 150 millones de kilos de restos de café al año (a nivel mundial se estima que son 2.000 millones de toneladas de posos y otros subproductos)

Además, estudios recientes de la Universidad de Granada y del CSIC han demostrado que los posos de café tienen sorprendentes propiedades saludables, siendo ricos en fibra y en compuestos fenólicos altamente beneficiosos, e incluso tienen una capacidad antioxidante 500 veces superior a la de la mismísima vitamina C. Esos resultados, unido al dato de que el sector del café genera al año 2.000 millones de toneladas de posos y otros subproductos (como la cascarilla del café),hacen pensar que los restos del café se podrían reutilizar para elaborar alimentos más saludables para los humanos

Por eso, teniendo en consideración que actualmente todos estos restos se arrojan a los vertederos, reciclar café se convierte un pequeño gesto ecológico, pero, sobre todo, puede ser muy práctico para solucionar pequeños problemas a nivel doméstico de forma natural.

Conclusión: ¡¡ No tires los posos de café al cubo de la basura!! Aún tienen mucha vida útil…

Para qué sirven y cómo los podemos emplear

Aquí te presentamos una lista de los usos más habituales en el ámbito doméstico, pero seguramente surgirán nuevas ideas para aprovecharlos al máximo. Si es así, no dudes en compartirlas con nosotros

Neutralizar los malos olores del hogar y aromatizar 
  • De las Manos o utensilios de cocina : Como ya sabes, después de pelar y picar ajos o limpiar pescado, no es fácil eliminar el olor de las manos. Para ello, solo tienes que frotártelas bien con los posos de café, y después enjuagártelas con agua. ¡Comprobarás que el olor ha desaparecido! 
  • Del Cubo de basura: Deja secar los posos de café y extiéndelos en el fondo del cubo de basura, por debajo de la bolsa. Esto ayudará a mantener el cubo sin olores durante varios días. ¡Pero acuérdate de renovarlos tras unos días de uso! 
  • De la Nevera: Introduce los posos de café secos en la nevera en un pequeño recipiente hondo ( para evitar que se vuelque accidentalmente ) destapado. 
  • De Armarios o el interior del coche: Coloca los posos en una bolsa porosa - o incluso puedes utilizar ese par de panties que ya no te vas a poner porque tiene alguna pequeña marra - ciérrala bien, ponle una cinta para colgar y cuélgala de una percha o del espejo retrovisor.
  • Puedes fabricar Velas aromáticas de café: En un tetrabrick vacío, limpio y seco, se echa un poco de parafina líquida e inmediatamente los posos de café. Se termina de llenar el cartón con parafina líquida, se le pone una mecha y se deja secar hasta que se endurezca. Cuando se endurece por completo se rompe el cartón y queda la vela. 
Limpieza y Mantenimiento doméstico 

Por su estructura de grano, presentan propiedades abrasivas, que lo hacen muy útil a la hora de limpiar :
  • Ollas y sartenes no antiadherentes: Cuando los residuos son difíciles de eliminar, se puede añadir posos de café en la sartén y frotar con un estropajo.
  • La chimenea: Si antes de barrer las cenizas de la chimenea, las cubres con posos de café mojados o húmedos, éstos ayudarán a tener el polvo y las cenizas controladas, de modo que no vuelen por todo la habitación, haciendo más cómodo el proceso de limpieza de tu chimenea.
Por otro lado, también sirven para reparar pequeños arañazos en muebles de madera oscura: solo tienes que echar unos cuantos posos de café sobre el arañazo, con ayuda de un bastoncillo para los oídos, dejarlos actuar durante diez minutos y después pulir la zona con un trapo.

Higiene Personal y Doméstica
  • Jabones: Cuando hagas tu jabón casero, solo tienes que añadir a la mezcla un poco de posos de café, y conseguirás un jabón con gran capacidad para eliminar olores persistentes.
  • Mascarilla revitalizante para cabellos oscuros: Hay varias maneras de utilizar los posos de café como estimulador del crecimiento del cabello.
    - Puedes “lavarte la cabeza” con los posos de café antes de utilizar el champú (ayudará a éste a eliminar la grasa del pelo), o añadirlo a tu acondicionador, y después enjuagarlo.
    - Si no te importa que el pelo te huela a café, otra forma es preparar una loción con la que te rociarás las raíces durante el día. Para ello, solo hay que mezclar los posos de café con una o dos tazas de agua caliente, y dejarlo reposar unos 15 minutos. Tras eso, se cuela y se echa el líquido en una botellita con atomizador. Puede conservarse en la nevera.
  • Exfoliante para la piel: Muele los posos si es necesario, para asegurarte de que queden extrafinos. Después mezcla el resultado con aceite de oliva o con tu gel de baño o jabón líquido y lávate como de costumbre. En las zonas con piel menos sensibles, también puedes darte un masaje con el café sobre la piel húmeda usando movimientos circulares 
  • Tratamiento relajante, exfoliante y desodorizante para los pies: Agrega los posos de café a una palangana con agua caliente, en la que introducirás los pies por unos 15 minutos. También puedes frotarte los pies con los posos de café para suavizar la piel y eliminar células muertas. 
  • Cortar pequeñas hemorragias: Para heridas que no son serias, se puede parar el sangrado echando posos de café directamente sobre la herida. Se deja dos minutos y se enjuaga. El sangrado se habrá detenido.
Elaboración de manualidades 
  • Fabricación de Tinte casero natural: Pon los posos en un filtro, empápalos con agua caliente durante cinco minutos, y obtendrás un tinte de color marrón, ideal para darle a la madera un toque rustico oscuro, teñir ropa o pintar sobre papel. 
  • Relleno de Manualidades: Una vez secos, puedes rellenar con ellos manualidades que necesiten un relleno “blando” como alfileteros, muñecos o pequeños cojines. Solo asegúrate de que las costuras estén bien cerradas para no ir perdiendo el relleno al usarlo.
Cuidado del jardín y mascotas

Quizás sea de los usos más conocidos para los aficionados a la jardinería y/o la horticultura, pero no por ello deja de sorprender a los que aún no nos hemos iniciado en ese campo
  • Abonar y dar Estructura al sustrato: Añadiendo los posos de café a la tierra de tus plantas mejorarás su red de drenaje, ventilación y retención de agua, además de aportar nutrientes al suelo (especialmente nitrógeno y fosforo). Puede utilizarse de forma directa, mezclándolo con la tierra y regando, o de forma líquida, diluyendo unos 50 gr en 4 litros de agua. 
  • Cultivar setas y hongos: Los organismos que mejor saben aprovechar los nutrientes que aún quedan en los posos del café son los hongos, y se ha comprobado que crecen con más rapidez que en madera dura o paja. Basta con mezclar los posos con el micelio (o semilla) de la seta escogida dentro de una bolsa de plástico, caja o tarro de cristal, dejarlas en una habitación a oscuras y regarlas, y en unas dos semanas se pueden recoger las primeras setas. 
  • Favorecer el Compostaje y/ o Vermicompostaje de los restos orgánicos: Se pueden mezclar con los restos orgánicos en el compostador casero para favorecer su desarrollo. En el caso del vermicompostaje no se sabe exactamente cómo, pero permite mantener una elevada población de lombrices.
  • Repelente de insectos: para ahuyentar a plagas como hormigas, mosquitos y caracoles en nuestras plantas.
  • Antipulgas: Aplícalo mezclado con el champú de tu mascota y masajeando bajo la piel del animal. No sólo evitará las pulgas, sino que hará que su pelo tenga mayor suavidad.
¿Por qué reutilizar los posos del café?

Los beneficios ambientales de la utilización de los posos de café son múltiples:

⇒ Se reutilizan los posos del café, y se puede apoyar el desarrollo de un negocio alternativo a la producción o venta de café, que se integra dentro de la llamada Economía Azul, cuya filosofía puede resumirse en “los desechos de un producto son la materia prima para la producción de otro”.

⇒ Se reduce la emisión de metano, Gas de Efecto Invernadero procedente de la descomposición de los posos en los vertederos.

⇒ Se reduce el volumen de desechos que van a los vertederos, reduciendo así la necesidad de espacio para ello.

⇒ Es más sostenible, pues no sólo es “ecológico“ para el medioambiente, sino que, si además utilizas café de comercio justo, se apoya el desarrollo local de las comunidades productoras de café.

El proceso de fabricación y conservación
  1. Recolección: Si utilizas una cafetera con filtro, ya tienes el trabajo hecho. Si es de capsula, debes recortar las tapas de las capsulas con ayuda de un cuchillo, aprovechando como punto de inicio el agujero que ha hecho la cafetera en la capsula
  2. Secado: vacías el contenido del filtro o de la capsula en un colador (lo más amplio posible) para que vaya eliminando el agua que le pueda quedar. A continuación, lo dejas en un lugar ventilado , y a ser posible soleado, durante al menos 24 horas – según la época del año puede necesitarse algo más de tiempo – removiéndolo de vez en cuando para facilitar la ventilación de los posos. Una vez secos o casi secos, lo pasas a una bandeja o recipiente de poca profundidad y la máxima anchura posible, y se pone al sol. 
  3. Conservación: Se conserva sin problemas en un recipiente de cristal.
Aunque para algunos usos se humedezcan los posos, es importante que éstos estén completamente secos cuando se guarden, pues si no empiezan a “criar” moho en su superficie.

María del Mar Arjona Cabrera
Ecoemotion Educación Ambiental

jueves, 30 de junio de 2016

Microplásticos: cómo evitarlos


La imagen que estás viendo fue tomada esta misma semana en Famara, en la costa de Lanzarote. Entre las arenas de esta hermosa playa se distinguen numerosos fragmentos de plásticos: son los denominados “microplásticos”, que llagan con las olas a modo de moderna espuma marina.

Los microplásticos en la arena nos recuerdan que los mares de todo el planeta se están viendo inundados de esta indeseable masa multicolor. Una parte procede de plásticos de mayores dimensiones que, por la acción del sol, se van fragmentando progresivamente; en otros casos son restos que ya desde su origen tienen un pequeño tamaño. Quizá no seas consciente de que cada vez más productos de uso cotidiano contienen micropartículas plásticas, entre ellos diversos exfoliantes o dentífricos.

Los microplásticos aparecen en la orilla de nuestras playas, pero también en el mar profundo, en el estómago de los peces… Se han incorporado a la cadena alimentaria y aparecen en reservas de agua potable. Afectan a individuos invertebrados (reduciendo su velocidad de natación hasta inmovilizarles, lo que supone su muerte), a cetáceos (el 100% de que vararon en las costas gallegas en los últimos años había ingerido microplásticos) y dañan gravemente a algunas aves que los confunden con comida, sufriendo intoxicaciones, heridas internas, úlceras y bloqueos intestinales.

Cómo evitar los microplásticos

Las tres fuentes principales de los microplásticos que invaden los mares son:
  • Algunos cosméticos, como los exfoliantes, y dentríficos
  • La ruptura de materiales plásticos de mayor tamaño
  • Los fragmentos que se desprenden en el lavado de la ropa de tipo sintético 
Podemos reducir la cantidad de microplásticos que van a parar a los ríos y los mares siguiendo estos consejos:
  • Evitar los productos de cosmetica e higiene que contienen microplásticos: en las etiquetas que informan sobre la composición de los productos aparecen a menudo bajo el término “polyethylene”
  • Evitar usar ropa hecha a base de fibras sintéticas, y especialmente la de poliéster, que desprende cientos de fibras microscópicas cada vez que es lavada
  • Evitar el consumo de plásticos de usar y tirar (por ejemplo, las bolsitas monodosis de detergentes de lavadora y lavavajillas).
Microplásticos y cosméticos

Tal y como señala la web Sin Plástico, la presencia de micro-plásticos en nuestra cosmética (geles de ducha, champús, dentífricos, exfoliantes…) conlleva dos graves problemas:
  • Para el medio ambiente. Estas micro-partículas, al ser tan pequeñas, no son filtradas por los sistemas de depuración de aguas, por lo que viajan por la red de alcantarillado hasta llegar a nuestros ríos y de ahí, a nuestros mares y océanos. Contribuyen a crear la gran sopa de plástico en la que se están transformando nuestros océanos. 
  • Para la salud. Estas partículas afectan a la cadena alimentaria: las que han llegado a los océanos son consumidas por los peces como si fueran plancton, “plastificando” los animales que acabarán en nuestros platos. También se han encontrado plásticos en otros productos como la sal de mesa. 
La mejor forma de evitar los microplásticos en los cosméticos es evitar los productos que contengan los siguientes ingredientes:
  • El polietileno, aparece como Polyethylene (PE). 
  • El polipropileno, suele aparece como Polypropylene (PP). 
  • El polietileno glycol, suelen aparecer como PEG- seguida de un número, por ejemplo PEG-32. 
  • El Polimetacrilato de metilo (PMMA). 
  • El Tereftalato de polietileno (PET).

jueves, 7 de abril de 2016

“R” de reducir: 10 rutinas cotidianas para practicar la “R” más olvidada

Todos estamos de acuerdo: el mejor residuo es el que no se produce. Pero, si queremos actuar sobre el origen del problema, debemos empezar por reconocer que hay una larga serie de pequeñas costumbres, repetidas día a día por millones de personas, que generan grandes montañas de residuos. Y, para evitarlo es necesario replantear cada una de esas acciones, buscando alternativas cuyo resultado final no sea más basura.

Aquí presentamos un pequeño decálogo de opciones cotidianas que pueden permitirnos pasar del dicho al hecho y dar sentido práctico a la “R” de reducir:
  1. Lleva tus bolsas a la compra
  2. Bebe agua de grifo: evitarás un montón de botellas de plástico
  3. Compra a granel (ver "Vuelve el granel")
  4. No imprimas… si no es imprescindible
  5. Huye de los los productos sobreempaquetados y de los monodosis (botellitas & capsulitas, no gracias) 
  6. Rellena… y vuelve a rellenar 
  7. Para llevar el bocata, mejor el portabocadillos (ver "Cómo hacer tu portabocadillos")
  8. Los cubiertos, mejor de metal… y los vasos, de cristal (¿lo decimos más claro?: vasos, platos, cubiertos desechables… ¡no gracias!)
  9. Alarga la vida de las cosas (ver "La cuarta R: reparar")
  10. Evita el desperdicio de alimentos, planificando tus menús, sirviendo las cantidades justas de comida, congelando las sobras… (ver "Consejos para evitar el desperdicio de alimentos")
Y si quieres dar un salto de gigante, utiliza los restos orgánicos (por ejemplo, cáscaras, peladuras y otros restos no comestibles de las verduras) para hacer compost.

Si ya has incorporado todos estos gestos a tus rutinas domésticas… ¡deberías pedir una rebaja en tu tasa de basuras!

@PacoHerasHern 

domingo, 6 de marzo de 2016

¿Toallitas húmedas "para el WC"? No, gracias

Hace dos años publicamos en el blog Hogares Verdes una interesante entrada, escrita por Jesús de la Osa, en la que se alertaba de los desastrosos efectos provocados por las toallitas húmedas en los sistemas de saneamiento y las depuradoras. En el artículo se argumentaba el sinsentido de que algunas de ellas fueran incluso anunciadas como "Toallitas húmedas WC" (Ver "Toallitas húmedas en el inodoro: la limpieza más sucia").

La entrada originó un interesante debate entre nuestros lectores. Lo cierto es que, a pesar del tiempo transcurrido, el problema no parece, ni mucho menos, resuelto. Y como muestra, este breve vídeo elaborado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en el que se presentan los efectos de las toallitas en toda su crudeza...


jueves, 10 de diciembre de 2015

¿Qué hago con estos residuos?

En nuestro día a día producimos residuos. Unos más y otros menos (ver ¿Cuánta basura hago en un año?). Aunque, poco a poco, vamos asumiendo la idea de que asegurar su adecuado tratamiento es una responsabilidad compartida por los hogares, los municipios y los gestores especializados, los residuos que producimos son tan diversos que no es raro que nos asalten las dudas: aceite usado en la cocina, bombillas que se han fundido y ya no lucen, electrodomésticos que han quedado inservibles, medicamentos caducados, platos y vasos rotos, papel de aluminio, toallitas usadas… ¿cuáles son las opciones más verdes para cada uno?

Ahí van nuestros consejos. Pero, antes que nada, recordar que, con carácter general, a la hora de decidir en materia de residuos hay un orden de prioridades:
  • R1 de Reducir: ¿Podemos evitar la producción del residuo?
  • R2 de Reparar: ¿Es posible arreglarlo para que siga sirviéndonos?
  • R3 de Reutilizar: ¿Podemos utilizarlo de nuevo?
  • R4 de Reciclar: ¿podemos aprovecharlo como materia prima para un nuevo producto? ¿Dónde debemos depositarlo para que otros puedan hacerlo?
  • D de depósitar: si ninguna de las alternativas anteriores es posible, es necesario depositarlo en el lugar adecuado para que no provoque daños a la salud o al medio ambiente. 
  • N de nunca: echarlo por el desagüe del fregadero o por el inodoro son opciones indeseables.
Veamos ahora cuáles son, por orden de preferencia, los destinos que podemos dar a los residuos que citábamos al principio de esta entrada:

Aceite usado 

Usa el aceite como materia prima para producir jabón casero. Obtendrás un doble beneficio: dar un uso a un residuo potencialmente muy contaminante (el aceite usado de la cocina) y obtener un producto excelente para la limpieza doméstica y el aseo personal (ver el post jabón casero). La alternativa es depositarlo en los contenedores para aceite doméstico usado de los ayuntamientos. En todo caso, nunca lo viertas por el desagüe; el aceite contamina el agua.

Bombillas fundidas o rotas 

Llévalas a un punto de recogida. La Asociación para el Reciclaje de Lámparas, Ambilamp, gestiona un sistema de recogida y tratamiento de residuos de lámparas y luminarias (fluorescentes, bombillas de bajo consumo, bombillas de descarga, LEDs, luminarias…). En esta página puedes consultar dónde se encuentran los puntos de recogida más cercanos.

Si se rompe en tu hogar una lámpara fluorescente debes tomar unas precauciones añadidas, ya que son muy contaminantes (ver post).

Electrodomésticos estropeados 

La primera opción es repararlo. Si el electrodoméstico está inservible y tiene menos de 25 cm puedes llevarlo a una gran superficie comercial (están obligadas a aceptarlos para su reciclaje aunque no vayas a comprar otro). Otra posibilidad es llevarlo a un punto limpio. Nunca debes tirarlos a la basura.

Envases de cartón

Las cajas de cereales, las cajas de galletas, el paquete del chocolate, las hueveras… si son de cartón ¡no las eches al contenedor de envases! si las pliegas y las llevas al contenedor de papel, mucho mejor.

Medicamentos caducados, envases de medicamentos 

Deposítalos en una farmacia. Las principales entidades relacionadas con los medicamentos han creado una entidad –SIGRE- para gestionar los envases y restos de medicamentos de origen doméstico. Aquí puedes saber más. Recuerda que los medicamentos son contaminantes, por lo que no debes echarlos a la basura.

Papel de aluminio 

Comienza pensando en la “R” de Reducir. El papel de aluminio puede ser sustituido por sistemas de llevar alimentos que no sean de “usar y tirar” (ver Cómo hacer tu portabocadillos). El que no puedas sustituir, una vez usado, deposítalo en el contenedor amarillo, Para facilitar su reciclaje se recomienda comprimirlo en una bola.

Pilas y baterías agotadas 

Comienza por la “R” de Reducir: ¿existen modelos que pueden servirte con conexión a la red eléctrica? Si no es el caso, utiliza pilas recargables. Y cuando éstas se agoten definitivamente, deposítalas en contenedor de pilas y baterías o llévalas al punto limpio.

Platos y vasos rotos 

Aunque sean de cristal, no deben echarse al contenedor del vidrio. Si están rotos, tíralos al cubo de basura (fracción “resto”)

Restos vegetales 

Si tienes un jardín o un pequeño espacio verde, anímate a compostar tus restos de siega: si los mezclas con los restos orgánicos que se producen en la cocina obtendrás un abono de excelente calidad (ver hacer compost en casa).

Ropa 

En muchas ocasiones, unos arreglos pueden ampliar la vida útil de nuestra ropa. Las coderas, rodilleras o parches para pantalones son todo un clásico que nos permite seguir utilizando unas prendas que tienen desperfectos puntuales causados por una caída, un enganchón o el desgaste del tejido en lugares estratégicos… Los arreglos de ropa, sin embargo, nos permiten muchas más opciones: adaptar nuestra ropa a un cambio de talla, “tunear” alguna prenda que nos resulta insulsa… Si no lo ves factible, llévala a un ropero social o deposítala en un contenedor para ropa (ver alternativas para la ropa).

Toallitas higiénicas

Las toallitas de celulosa usadas, siempre al cubo de la basura (fracción resto). A pesar de que algunos fabricantes publiciten su producto como “toallitas de WC”, no deben arrojarse nunca al inodoro, sean del tipo que sean (para bebés, WC, desmaquillantes, limpiadoras...). El motivo es que producen atascos en los desagües y arquetas y dañan sistemas de alcantarillado, colectores y depuradoras. Las toallitas, pese a incluir la etiqueta de biodegradables, no se degradan en el agua con la facilidad que lo hace la celulosa del papel higiénico (ver Toallitas húmedas en el inodoro: la limpieza más sucia).

Quizá te parezcan demasiados productos y demasiadas recetas. Pero si los produces, debes asumir parte de la responsabilidad requerida para lograr su mejor tratamiento. Si te limitas a echarlos a la basura difícilmente servirán para algo y seguramente causarán problemas. En España, a día de hoy, cerca de dos terceras partes de los residuos urbanos siguen acabando en un vertedero. Con un poco de organización, podemos iniciar o mejorar nuestro propio plan doméstico de Reducción, Reutilización y Reciclaje.

viernes, 7 de agosto de 2015

Aplicaciones (Apps) que nos ayudan a no desperdiciar alimentos

Para el año 2050 se prevé un aumento de la población de 7.000 a 9.000 millones de habitantes, por lo que irremediablemente la producción mundial de alimentos debería incrementarse de forma proporcional para su abastecimiento. Sin embargo, cada año se desaprovechan más de 1.300 millones de toneladas de alimentos, lo que correspondería con un tercio de la producción mundial, 89 millones de toneladas de comida en buen estado se desperdician anualmente en la Unión Europea (179 kilos por habitante) y 8 millones en nuestro país.

Las pérdidas y el desperdicio de alimentos se producen en todos los eslabones de la cadena alimentaria: en el campo, en las industrias de trasformación, en la distribución, en los restaurantes, en nuestros hogares. Y ello tiene graves consecuencias que no podemos obviar: no sólo tiene un impacto en la pobreza y en el hambre en el mundo, ocasionando grandes pérdidas económicas, sino que el desperdicio alimentario causa un grave daño a los recursos naturales de los que la humanidad depende para alimentarse, como advierte el informe de la FAO La huella del desperdicio de alimentos: impactos en los recursos naturales, estudio que analiza los efectos del despilfarro alimentario a nivel mundial desde una perspectiva medioambiental, en sus consecuencias para el clima, el uso del agua y el suelo y la biodiversidad.
Os mostramos en este post una selección de Apps, aplicaciones para móviles, que intentan poner freno al despilfarro de alimentos en alguno de los eslabones de esta cadena.
  • ZeroMermas,  App que sirve para gestionar los alimentos y reducir el desperdicio en hostelería, también disponible de forma gratuita en versión web. Orientada para cocineros profesionales, esta App les ayuda a gestionar de forma correcta los alimentos y a reducir su desperdicio, permitiéndoles identificar cuándo y dónde se genera la mayor cantidad de desperdicios alimentarios, además de indicarles cuánto dinero se está perdiendo, o lo que es lo mismo cuánto dinero se puede ganar reduciendo esas mermas. Enseña cómo realizar una auditoría, para lo que en primer lugar es necesario disponer de una báscula que indique los desperdicios que se están generando. Los desperdicios se deberán clasificar en tres grupos y dividirlos en tres cubos diferentes: por un lado el desperdicio por deterioro, por otro lado el desperdicio por producción y finalmente el desperdicio del plato del cliente. Al finalizar la auditoría se obtendrá un resumen de la gestión de desperdicios y se incluirá el objetivo de reducir un 20% de las mermas. ZeroMermas ofrece además otros servicios, como consejos sobre la planificación en cocina, conocer la demanda, hacer una carta equilibrada y sin exceso de platos, planificar las compras… También hay recomendaciones sobre la preparación de los alimentos. También cuenta con un espacio de recetas pensadas para aprovechar ciertos alimentos.
  • Expire, App gratuita para controlar que no nos caduque nada en casa. Por ahora, disponible en varios idiomas pero sólo para dispositivos iOS. Se trata de una aplicación móvil de fácil manejo, que se compone de dos listas: una lista de la compra, donde debemos apuntar los alimentos que necesitemos comprar, y una vez que ya los tengamos en el carrito de la compra debemos arrastrarlos a una segunda lista, dónde registraremos su fecha de caducidad. Expire nos avisará cuando los productos estén a punto de caducar, apareciendo subrayados de un color llamativo e incluso se pueden configurar para que nos salte un aviso en el móvil, de este modo evitaremos el despilfarro de alimentos.
  • FoodLoop, una aplicación creada por la Comisión Europea para dispositivos móviles, donde los consumidores podrán encontrar productos rebajados de precio en los supermercados debido a que
    se acerca su fecha de caducidad. Los consumidores podrán ahorrar dinero gracias a esta aplicación, que no solo incidirá en la economía de las familias sino también en la generación de residuos, puesto que permitirá que no se despilfarre comida en los supermercados. La intención es que para 2025 todos los supermercados y tiendas de alimentación estén equipados con este dispositivo que ayudará a aprovechar y comercializar alimentos que de otra manera terminarían desechándose. Con esta aplicación móvil al usuario se le mostrarán las ofertas disponibles en su área local y además está previsto que ofrezca la posibilidad de crear listas con los productos habituales de la cesta de la compra de cada cliente. También contará con un servicio de notificaciones inmediatas que enviará ofertas de la tienda o supermercado habitual de su zona.
  • FlashFood, esta diseñada por estudiantes de la Universidad Estatal de Arizona. Conecta restaurantes
    con exceso de comida y comunidades necesitadas de alimentos.
  • Love Food Hate Waste, ofrece una aplicación para Android e iOS donde se pueden encontrar entre otras cosas, consejos y sugerencias para evitar el desperdicio de los alimentos.

martes, 16 de junio de 2015

El Avicompo de Noáin: restos orgánicos por huevos


Los residuos orgánicos domésticos han servido como abono de cultivo y alimento a animales de corral, desde el Neolítico hasta el siglo XX, cuando el cambio de los hábitos de consumo en la sociedad provocó que estas prácticas se abandonasen y la mayoría de estos residuos acabaran siendo desaprovechados materialmente en vertederos o incineradoras. Vivimos de espaldas a los residuos que generamos y nos limitamos a pagar a terceros por su gestión, sin importar demasiado su destino final mientras no molesten.

Sin embargo, cada vez más ciudadanos en el medio rural y urbano, toman conciencia de esta situación y buscan la forma de aprovechar esa materia orgánica para conseguir una gestión agroecoló­gica que sea responsable y beneficiosa ambiental, social y económicamente.

El compostaje comunitario implantado principalmente en Navarra, Cataluña y País Vasco ha demostrado ser un sistema de gestión de estos residuos eficiente, participativo y educativo. Pero precisa de incentivos directos para que no quede limitado a personas con especial sensibilidad ambiental.

En enero de 2013 se instaló en Noáin (Navarra) el Avicompo. Su objetivo es fomentar la participación de las familias en la gestión de sus residuos orgánicos por compostaje comunitario mediante la creación de un estímulo directo: la producción de huevos y la experiencia de ser mini-ganaderos una vez al mes.


Consiste en una sencilla instalación de bajo coste ideada por la Universidad Pública de Navarra y el consultor Ramón Plana, diseñada por la empresa Vermican y construida por la empresa social Elkarkide. Compuesta por 3 compostadores cúbicos de 1200 L incorporados en un gallinero con acceso a dos pequeños patios exteriores. Las 30 familias voluntarias llevan diariamente sus restos de comida y cada día del mes le corresponde a una de ellas aportarlos al Avicompo. La presencia de 10 gallinas y 1 gallo, que se alimentan casi exclusivamente de los restos orgánicos depositados en el primer compostador, contribuyen a optimizar el proceso de compostaje gracias a la tritu­ración de los restos más fibrosos y su mezclado. La familia también realiza la gestión, mantenimiento y limpieza del gallinero y retira los huevos producidos ese día, un incentivo directo por responsabilizarse en la gestión de sus residuos orgánicos.  

El Avicompo se encuentra en el Parque de Los Sentidos de Noáin, junto a una huerta comunitaria supervisada por la fundación Varazdin y que usa el compost producido.

Experiencia de éxito técnico y social: colaboración + participación
En el primer año se aportaron 4.740 kg de residuos orgánicos, de 6,5 a 20,7 kg/ día, y más de 200 kg de restos de poda. Se generaron 1.884 kg de compost de alta calidad, maduro, sin elementos extraños, mínimo contenido en metales pesados (Clase A) y libre de patógenos de acuerdo al RD 506/2013. El proceso de compostaje se desarrolló normalmente, con una intensa fase termófila de más de 40 días con temperaturas de 65ºC. No se detectaron olores, ruidos, lixiviados, presencia de insectos u otras posibles molestias. La mayoría de los miles de visitantes del parque no se percataron de que allí mismo se gestionaban 5 toneladas de residuos de cocinas de la zona. El bienestar animal fue muy elevado y en total los participantes recogieron 2400 huevos de alta calidad y seguridad alimentaria.

La inversión inicial y el coste de mantenimiento fueron mínimos y asumidos sólo por los participantes. En las encuestas realizadas la implicación y satisfacción de los usuarios se valoró como “sobresaliente”, siendo el aspecto que más se valora el contacto con los animales, considerándolos como sus mascotas. Los visitantes del parque han valorado con “notable” la iniciativa, destacando su función de ocio y pedagógica al acercar el mundo rural a las ciudades y facilitar la comprensión del origen de los alimentos a los niños y niñas. Actualmente hay una larga lista de espera de familias para participar en la experiencia.

Conclusiones
La facilidad de manejo y sencillez del Avicompo y los incentivos generados (huevos, compost y mascotas) permitieron alcanzar elevados niveles de participación e implicación de los usuarios en la gestión directa de sus residuos orgánicos. Es un exitoso ejemplo de economía circular basado en la participación ciudadana al aprovechar sinergias entre agricultura, ganadería y gestión de residuos para fomentar el ocio activo y la educación ambiental.

Os animamos a divulgar y visitar esta experiencia reproducible en zonas urbanas como rurales.
 


Monika Usanos. Técnica del Ayuntamiento de Noáin-Valle de Eloz

lunes, 26 de enero de 2015

¡Larga vida al pañal!...reutilizable

¿Conoces los pañales ecológicos lavables?, ¿sabes las ventajas que ofrecen frente a los de plástico y celulosa tan ampliamente utilizados?


Los modernos pañales de tela son mucho más prácticos que los que antaño utilizaron nuestras abuelas. Son más cómodos de usar, ya que se pueden lavar en la lavadora, más económicos, producen menos residuos y protegen mejor la piel del bebé.

Hay varios modelos pero, por lo general, están formados por un pañal de tela impermeable, de materiales transpirables, con velcros o cierres de presión ajustables, al que se le colocan unos paños de papel absorbente biodegradable, que son desechados una vez utilizados, de la misma manera que hacemos con cualquier papel higiénico. Según los utilicemos para niños o niñas, el papel se coloca reforzando una zona u otra.

Si te decides por esta opción tienes varias posibilidades a la hora de plantearte la compra, pero en cualquier caso, evitarás producir kilos de basura y ahorrarás dinero.

¿Contaminan menos los pañales de tela que los pañales desechables?

Los pañales de usar y tirar comerciales están en su mayoría compuestos de fibras y plásticos que pueden tardar hasta 500 años en degradarse, según la asociación ecologista Amigos de la Tierra. Teniendo en cuenta que un niño necesita una media de 5000 pañales a lo largo de su vida, es evidente que estos desechos representan una fracción importante en el flujo de residuos sólidos urbanos. Con los pañales de tela se calcula que se puede ahorrar unos 130 kilos de plástico/año (con embalaje incluido) y 270 kilos/año de algodón y otros materiales de relleno. Además, se ahorra un 70% de energía y un 37% de agua respecto a los desechables (aún lavándolos en lavadora).



Por su parte, las empresas de pañales desechables, conscientes de que la sensibilidad de los consumidores va en aumento, introducen mejoras en sus productos . Por ejemplo, el cloro empleado para blanquear los pañales se ha ido reduciendo y algunos países como Estados Unidos cuentan con importantes campañas para reciclarlos. Además, algunas marcas utilizan plásticos reciclables y papel de la tala controlada de los bosques escandinavos.

Ahorro traducido a euros.

Teniendo en cuenta que un bebé gasta una media de 8 pañales al día durante los 2 primeros años de vida, es fácil hacer números para sacar tus propias conclusiones. Hemos consultado diferentes referencias y los precios pueden variar, pero una cifra media orientativa es la de 0,25 € por un pañal de plástico, frente a 0,14 € por un pañal de tela (0,11 euro + 0,03 euro de lavado). El inconveniente que ven algunas mamás y papás a la hora de comprar estos pañales es el desembolso inicial que hay que hacer, si bien es evidente que se amortiza pronto.

¿Qué opciones ofrece el mercado? 

Para los dos primeros años de tu bebé, tienes dos posibilidades:
· Comprar por talla, e ir cambiando de pañal cuando crece. En este caso, la talla se ajustará perfectamente al tamaño del bebé pero como inconveniente tendrás que lavar mucho al principio y comprar 2 ó 3 modelos distintos de pañales con el desembolso que supone.

· Comprar una sola talla, que valdrá desde el primer mes hasta los 2 años. En este caso tienes un buen número de pañales desde el principio, lo que te permite lavar más pañales a la vez y, por tanto, espaciar los lavados. El inconveniente es que abulta un poco más en los primeros meses de vida del bebé. Aún así no existe ningún problema a nivel ergonómico, como cuando empieza a gatear o andar, y el ajuste es adecuado.

Por último otra posibilidad que podemos barajar, consiste en el uso de pañales desechables ecológicos, elaborados con tejido orgánico biodegradable y, en algunos casos, hasta compostable. Sin embargo, estos productos emplean muchos recursos en su fabricación, no son una solución muy económica y no siempre se adaptan bien a los niños.

Pañales ecológicos en España

En España hay un mercado, aunque modesto, de productos infantiles ecológicos, entre ellos pañales, que se pueden encontrar en tiendas especializadas y especialmente en Internet. En la mayoría de los casos, los productos llegan a través de países con un mercado ecológico más desarrollado que el español, como Reino Unido o Alemania.

De esta manera, las tiendas ecológicas y las webs especializadas en puericultura ecológica y natural, como Bebes Ecológicos, Crianza Natural, Ecopeque o El Osito Feliz, entre otras, ofrecen diversas marcas de pañales de algodón, absorbentes y forros, bragas impermeables, así como diversos accesorios como cambiadores, cubrecolchones, mantas y toallitas de algodón orgánico.

Aquí puedes ver un vídeo si quieres saber más.

martes, 4 de noviembre de 2014

Cómo hacer tu portabocadillos: ideas sencillas para eliminar residuos en tu hogar

Partiendo de la base de que el mejor residuo es siempre el que no se genera, os proponemos una idea sencilla, económica y original para que niños y mayores, llevemos nuestros almuerzos del día sin tener que usar papel de aluminio, papel film o cualquier otro envoltorio no reutilizable.

Portabocadillos de MardeMenorca
El aluminio en las industrias

El reciclaje del aluminio es uno de los más rentables para la industria, ya que se aprovecha prácticamente la totalidad de los desechos. Se reciclan latas, cables, embalajes, muebles o perfiles de construcción, así como de todas las virutas que se producen en la industria al fabricar objetos con este material.
El proceso comienza con la recolección de dicho material, para su posterior traslado a la planta de reciclaje, donde se separa, limpia y se aplasta creando grandes bloques. Posteriormente se funde, creando de nuevo láminas de este material, listas para un nuevo uso.
Tras el hierro y el acero, es el metal más utilizado en el mundo, y a la vez, es uno de los materiales que menos reciclamos. Aunque es abundante en nuestro planeta, tiene unos altos costes de extracción, especialmente energéticos. Reciclando aluminio, se ahorra un 94% de ese coste energético. Además, es un material que no pierde propiedades tras varios procesos de reciclado.

Pero en nuestros hogares...

El papel de aluminio se introdujo en nuestras vidas a mediados del siglo XX y desde entonces su producción ha ido en aumento. En los hogares lo utilizamos fundamentalmente para envolver alimentos en el frigorífico, bocadillos para llevar, cocinar, cubrir platos calientes, etc.
Su sitio es el contenedor amarillo pero, hoy por hoy, la separación inicial hecha por los consumidores en sus casas, está lejos de las cifras óptimas. La mayor parte del papel de aluminio que utilizamos acaba en los contenedores de basura orgánica, es decir, en el vertedero. Nada más que echemos un vistazo a las papeleras de los patios de los coles o los alrededores de cualquier centro escolar para saber dónde acaba habitualmente este envoltorio.

Nuevas opciones

                             

Las populares tarteras constituyen una buena alternativa a la envoltura de alimentos en plástico o aluminio. Pero en ocasiones resultan demasiado voluminosas y puede resultar bastante engorroso utilizarlas para guardar un simple bocadillo.
Así que, te animamos a hacer una sesión de trabajo manual y creatividad para fabricarte un portabocadillos de tela, sustituto perfecto del papel de aluminio. Es cómodo para llevarlo al colegio, al trabajo o de excursión, es muy fácil de limpiar, conserva los alimentos en buen estado y está preparado para muchos usos. 

Os adjuntamos un tutorial de un blog de manualidades donde se explica perfectamente, paso a paso, cómo hacerlo. Luego tú puedes personalizarlo, admite tantas variaciones como quieras hacerle: cierre con velcro, con una cinta, un botón, tela plastificada con una bolsa de congelados etc.

¡Buen provecho!

lunes, 27 de octubre de 2014

Cambia tus reglas

Hay una cosa clara: todas las mujeres, tarde o temprano, tenemos una cita en toda regla y acudiremos a ella una vez al mes por muchos años. ¿Sabes lo que eso supone? Si por algún motivo relacionado con tu salud, la conservación del planeta, comodidad personal etc., has pensado alguna vez en una alternativa a los tampones y compresas tradicionales, aquí te presentamos a esa gran desconocida... ¡La copa menstrual!: un recipiente de silicona que se introduce en la vagina durante la menstruación para recoger el flujo durante esos días. A diferencia de los tampones, que también se usan internamente, la copa menstrual no absorbe la sangre, ésta queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae y se desecha el líquido.

¿Cuáles son las ventajas de esta opción?

Las copas menstruales están hechas en silicona médica o en TPE (elastómero termoplástico), dependiendo de la marca. Además, los colorantes utilizados para su fabricación son colorantes alimenticios, no se utiliza ningún aditivo químico que pueda afectar al organismo de la mujer. Ninguna bacteria puede permanecer en su superficie totalmente lisa, que no absorbe ningún líquido, y por lo tanto no se producen alteraciones en el entorno vaginal. Al ser de silicona médica o TPE, no araña ni seca las paredes vaginales y tampoco deja restos de fibras.
No es muy usada ni conocida por las mujeres en comparación con los tampones y compresas, principalmente porque apenas existe publicidad de estos productos. Estas copas, a diferencia de los  productos de usar y tirar, solo se compra una vez cada mucho tiempo y el beneficio conseguido por el fabricante no justifica una inversión fuerte en publicidad. Sin embargo tiene múltiples ventajas:

  •  Medio ambiente: ¿Sabías que cada año se desechan en el mundo en torno a 45.000 millones de compresas y tampones? Tu sola generas 6 kg anuales de residuos relacionados con la menstruación (según la ACRC, Agència Catalana de Residus de Catalunya). Piensa no solo en el hecho de usar y tirar cada tampón y compresa utilizado, sino en todo el embalaje que estos productos traen y su difícil descomposición, por no hablar de los atascos que producen si se tiran al inodoro. Bien conservada la copa puede durar hasta 10 años. Solo tienes que esterilizarla en agua hirviendo al final del ciclo, además del lavado habitual con agua y jabón.  Sin privarnos de ninguna comodidad, podemos usar un producto que ahorrará unos 170 Kg de residuos por mujer. Además, los tampones y compresas están compuestos por varias capas de materiales y embalajes diferentes.. Cada uno de los componentes necesita un proceso de fabricación distinto. La copa menstrual se compone de un solo material, por lo que su fabricación es mucho más eficiente y menos contaminante.

  •  Economía: el coste inicial es mayor que el de  los absorbentes tradicionales, pero el gasto solo se produce una vez y se recupera la inversión en aproximadamente 4 meses, mientras que la duración de una copa, con los cuidados adecuados, puede ser de hasta de diez años. Si tenemos en cuenta que el número de tampones que usa una mujer a lo largo de su época fértil es de 10.000, es fácil hacer las cuentas.
  • Infecciones: La silicona es inerte de forma similar al cristal y no es adecuada para que los gérmenes se acumulen en ella. No se han relatado casos de Síndrome del shock tóxico, ligado al uso de tampones tradicionales.
  • Comodidad: no se mueve, no se nota y no se ve. Se puede utilizar durante toda la menstruación independientemente de lo copiosa que sea e incluso en cualquier momento del ciclo simplemente para acostumbrarse a llevarla, solo tienes que buscar tu talla.

  • Hay que tener en cuenta no sobrepasar las 12 horas sin vaciar, pero si la colocación es adecuada es difícil que se mueva. Se puede usar durante la noche.
  • Compra: muy fácil de comprar por internet. En el mercado encuentras copas de diferentes precios según marca y tamaño, pero por lo general oscilan entre los 12 y 30 euros.


Características
Copa
Tampón
Compresa
Comodidad
No necesitas recambios
V
X
X
Ocupa poco espacio
V
X
X
Ni se ve ni se nota
V
V
X
Dura hasta 12 horas
V
X
V
Puedes hacer cualquier deporte
V
V
X
Se puede usar para dormir
V
X
V
No genera malos olores
V
X
X
Salud
Hipoalergénico
V
X
V
No interfiere con el pH vaginal
V
X
V
No reseca
V
X
V
No está asociada al SST
V
X
V
Evita el escozor
V
X
X
No contiene agentes blanqueantes
V
X
X
Indicada para mujeres con entorno vaginal delicado
V
X
X
No desprende fibras
V
X
V
No está asociada a infecciones (Cándidas/bacterias)
V
X
X
Ecología
No genera residuos durante su uso
V
X
X
No desprende olor
V
X
X
Reutilizable
V
X
X
Economía
Gasto mensual
0,20€
4€
2,5€

Y ahora, ¿te has preguntado alguna vez por qué no habías oído hablar de la copa menstrual antes? ¿Por qué no son ampliamente utilizadas? Opina tú, abierto queda el debate...