"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)


Hogares verdes es una iniciativa dirigida a personas preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos que promueve el autocontrol en el consumo doméstico de agua y energía, propone medidas y comportamientos ahorradores y fomenta una compra más ética y más ecológica



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lunes, 6 de abril de 2015

Sin plástico


Te proponemos una prueba de agudeza visual: ¿qué tienen en común los cuatro objetos que se muestran en la pantalla? Una pista: fíjate no en lo que tienen sino en lo que NO tienen. ¿Lo adivinas? Ninguno de los objetos está hecho con plástico. De hecho, forman parte del catálogo de una tienda on-line, recientemente abierta por tres jóvenes emprendedores, que se ofertan más de 450 productos sin plástico: utensilios de cocina (ollas y sartenes, vajilla, fuentes y moldes…), productos de higiene personal (peines y cepillos, útiles para el afeitado, cósméticos…), productos para bebés (chupetes, biberones, mordedores, juguetes…) y productos para el hogar (productos de limpieza, productos para el cuidado de la ropa o el calzado…).

La tienda creada por Javi Terrón, Marion de la Porte y Javier Barrios es un indicador de la creciente preocupación social por los efectos de los plásticos sobre nuestra salud y sobre el medio ambiente y del creciente interés por evitar –en la medida de lo posible- los productos plásticos.

Un interés al que se están sumando autoridades públicas de diversos países. Algunos ejemplos son éstos:
¿Es posible vivir con menos plástico?

Hace 50 años cada español consumía al año unos 300 gramos de este material. Ahora son 115 kilos. Renunciar de forma absoluta a los plásticos se nos hace una misión casi imposible, pero lo cierto es que contamos con alternativas para numerosos usos del plástico. Y reducir de forma sustancial su consumo sin marcharse a una isla desierta sí es posible. La prueba son estas recomendaciones de Alex Fernández Muerza en su artículo “Ocho consejos para vivir con menos plástico”, que resumimos a continuación:

1. Concienciar(se) por el impacto del plástico

Concienciarse y concienciar a los demás sobre las consecuencias negativas del uso excesivo del plástico es el primer paso para tomar una actitud activa. Al utilizarlos de forma masiva se contribuye a graves impactos para el medio ambiente o la salud: cambio climático, saturación de vertederos, contaminación, en especial en los ecosistemas marinos, donde mueren millones de seres vivos, diversas enfermedades causadas por algunos de tipo tóxico, etc.

2. Evitar los plásticos comunes más nocivos

En el mercado se pueden encontrar multitud de productos y materiales plásticos, como demuestran los símbolos para identificarlos del 1 al 7 rodeados de tres flechas formando un triángulo. De entre todos ellos conviene evitar los que peores consecuencias tienen para el medio ambiente y la salud: el cloruro de polivinilo (PVC # 3), el poliestireno (PS # 6) y el policarbonato (Otros # 7).

3. Rechazar las bolsas de plástico de usar y tirar

El impacto ambiental de las bolsas de plástico de usar y tirar es enorme. Su vida útil es de unos 12 minutos, pero pueden tardar siglos en degradarse. La gran mayoría acaba desechada sin control, contaminando desde las ciudades a los ecosistemas naturales. 

4. No tomar agua embotellada

El consumo de agua embotellada ha crecido de manera espectacular en los últimos años, provocando diversos impactos ambientales y un gasto innecesario en un país como España, donde el suministro público proporciona agua potable de calidad. Podemos usar botellas reutilizables de diversos materiales, como vidrio o acero inoxidable, o pedir en los establecimientos de hostelería un vaso o una jarra de agua del grifo junto a la consumición.

5. Utilizar productos de otros materiales

Antes del plástico todos los productos de uso común se hacían de otros materiales. Ahora, también: vasos, tarteras, botellas, utensilios de cocina, cubiertos y un largo etcétera se pueden encontrar hechos en metal, madera u otros materiales capaces de darles una mayor vida útil y un menor impacto ambiental. 

6. Comprar a granel y huir del excesivo empaquetado

La fruta ya tiene su piel como protector natural. ¿Es imprescindible comprar una manzana forrada en film transparente y con una bandeja de plástico? Para evitar este sobre envasado, y de paso ahorrar dinero, los ciudadanos pueden comprar a granel todo tipo de productos. 

7. Reutilizar los productos plásticos

Los productos plásticos más duraderos pueden reutilizarse para ampliar así su vida útil lo máximo posible. Cuidarlos, repararlos en caso de que se estropeen o cambiar alguna de sus partes para que estén operativos, regalarlos a amigos y familiares, si no se usarán más, o donarlos, venderlos o adquirirlos en alguna red de intercambio y compraventa de economía colaborativa son algunas posibilidades. 

8. Adquirir productos sin plástico

Algunos productos alternativos son fáciles de encontrar, pero otros no tanto. Pero, como hemos visto, ya existen tiendas en Internet donde se venden cientos de productos sin plástico.



viernes, 19 de noviembre de 2010

Ingenioso "cierrabolsas"

Idea muy práctica para guardar cerrada la comida que sobra, sin complicarse en comprar pinzas, bolsas de cierre, etc: (y le das una utilidad a la que ibas a tirar):

1ª Corta el cuello de una botella de plástico ya vacía.

2º Pasa la bolsa de plástico por dentro del cuello cortado.

3º Después se cierra con el tapón y quedará herméticamente cerrado.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Si no tienes más remedio que usarla, por lo menos que sea ECO

Los fabricantes de bolsas de plástico presentan la nueva Bolsa ECO, reutilizable un mínimo de 15 veces y 100% reciclable
La nueva Bolsa ECO, aunque tiene un diseño similar a la tradicional de un solo uso, reúne una serie de características que la hacen ecológicamente más sostenible:
– Es un 25% más grande que sus antecesoras y su mayor espesor la hace más resistente. Por esta razón la norma de AENOR garantiza que se puede llenar más y reutilizar un mínimo de 15 veces.
– La reutilización y la reducción del número de bolsas necesarias pueden ayudar a que el consumo de bolsas en España se reduzca en los próximos años un 50%, lo que significa que podría reducirse el consumo en 6.000 millones de bolsas al año.
– La Bolsa ECO está fabricada con un solo material, el polietileno, lo que garantiza que es 100% reciclable. Si se deposita en el contenedor amarillo, se puede transformar en objetos útiles para la sociedad como tuberías, bancos o protecciones para parques infantiles.
– Esta bolsa utiliza un mínimo del 15% de material reciclado en su fabricación.
– Además, contribuye a su recogida selectiva y reciclaje a través del pago del Punto Verde a Ecoembes.

jueves, 30 de julio de 2009

La vuelta al carro de la compra

A partir de 2010, el Gobierno se marcó como objetivo, en el Plan Nacional Integrado de Residuos, la reducción a la mitad del consumo de bolsas de plástico de un solo uso, así como el diseño de un calendario que fije su prohibición definitiva. Para conseguir reducir al 50% los 13.000 millones de bolsas de plástico que cada año se utilizan en España durante apenas 15 minutos, el Ejecutivo ha iniciado conversaciones con los comerciantes para que opten por dos formas de desincentivar el uso de bolsas: el cobro de una cantidad fija por cada bolsa que se coja, o el descuento en el precio total de la compra si el cliente no coge bolsas y se lleva la compra en su carrito o en una cesta.

lunes, 13 de julio de 2009

Adiós a la bolsa de plástico

Las bolsas de plástico de un solo uso tienen los días contados en España. Así lo establece el Plan Nacional Integrado de Residuos, según el cual su consumo ha de haberse reducido en un 50% para 2010, fecha a partir de la cual deberán ser prohibidas progresivamente. Sin embargo, con la fecha a la vuelta de la esquina, el consumidor sigue encontrando puñados de estos envases en las cajas de la mayor parte de supermercados. ¿No queda el propósito en poco más que un conjunto de buenas intenciones?

miércoles, 29 de octubre de 2008

Bolsas de plástico en vías de extinción

Cada español consume una media de 238 bolsas de plástico al año, lo que suma cerca de 10.500 millones o 97.000 toneladas. Según los datos del Ministerio de Medio Ambiente y de las empresas del sector, apenas se recicla el 10% en los contenedores amarillos, mientras que un 60% acaba como bolsa de basura en los vertederos o las incineradoras. El resto termina en cualquier esquina o en el mar. El proceso de fabricación de cada una de ellas arroja a la atmósfera cuatro gramos de CO2 . Cosulta este artículo.

Sonia Darias Beautell.
Ben Magec-Ecologistas en Accion. Tenerife.

lunes, 28 de julio de 2008

Campaña en el super contra las bolsas de plástico.

Sería ideal no usarlas, pero a veces las aceptamos porque las necesitamos para reciclar la basura orgánica.

La cadena catalana Bonpreu, en Barcelona, tiene a la venta, en sus cajas, bolsas de plástico biodregadables a 5 céntimos la unidad. Así, puedes elegir ese formato para llevarte tu compra a casa y luego usar la bolsa para reciclar lo orgánico con más eficiencia. Comprar una bolsa biodegradable es sólo una de las medidas que ofrecen a los clientes. También venden bosas multiusos y, desde hace años, unas consistentes cajas de cartón (a 60 céntimos), cómodas de cargar, para llevarte tu compra. Cuando se rompe la caja, te la reponen gratis.
Tanto si el cliente usa uno de estos sistemas como su tradicional bolsa o capazo de la compra, la caja le da 0,2 céntimos por cada 10 euros gastados si no usa bolsa convencional de plástico. Todas estas medidas son parte de una campaña mediante la cual Bonpreu quiere dejar de producir 10 millones las bolsas de plástico en 2008. En 2007 los clientes de esta cadena de supermercados usaron 50 millones de bolsas y se han propuesto que este año sean no más de 40 millones. Buf, sigue siendo demasiado, ¿verdad?

sábado, 17 de mayo de 2008

España prepara medidas para frenar el consumo de bolsas de plástico


Ninguno de nosotros, cada vez que acude al supermercado, diría que desea coquetear con el delito. Pero lo cierto es que esas bolsas de plástico que parecen tan útiles como inofensivas son las responsables de la intoxicación de al menos 267 especies marinas, de los múltiples vertidos tóxicos vinculados a su incineración y abandono en el medio y de miles de toneladas de CO2. En España, se distribuyen 10.500 millones de ellas al año.
El Gobierno ha pasado de la timidez del primer borrador del Plan Nacional de Residuos 2007 a la acción directa. Si antes de que concluyera el anterior mandato el Ministerio de Medio Ambiente decidió reducir el uso de las bolsas de plástico a la mitad en 2009 y prohibir definitivamente las no biodegradables en 2010, días antes de las elecciones generales el PSOE anunció su intención de cobrarlas a través de la aprobación de una nueva ley si volvía a hacerse con el timón de la actual legislatura.
Jaime Alejandre, director general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio, fue el encargado de difundir el compromiso en la apertura del III Seminario Internacional sobre Plásticos Biodegradables celebrado los días 3 y 4 de marzo en Valencia. Organizado por el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS), universidades, empresas y centros de investigación presentaron allí las últimas novedades del sector, algunas tan llamativas como las del propio Instituto, encargado del desarrollo de un plástico biodegradable de uso agrario obtenido a partir de almidón de guisante sin modificar químicamente, el cual será puesto a prueba por las asociaciones de agricultores a mediados de este año.
Otras apuestas interesantes fueron también las de la valenciana Plásticos Hidrosolubles S.L., (una bolsa de uso sanitario que se disuelve en el agua de la lavadora, evitando el contacto con la ropa de los pacientes aquejados de enfermedades contagiosas), y sobre todo la del grupo industrial Sphere, artífice de las bolsas elaboradas a base de fécula de patata, azúcar y/o copoliester, 100% biodegradables -duran 180 días, en contraste con los 1.000 años de las compuestas a base de polietileno, derivado no renovable del petróleo-, reciclables, compostables y libres de CO2.
Una sola patata es suficiente para obtener hasta 10 bolsas de este bioplástico que cumple con las normativas ambientales vigentes y en cuyo etiquetado se han reemplazado las tintas solventes por otras de base acuosa. Según Alfonso Biel, director de la filial en España, «las comunidades autónomas más interesadas en acelerar el proceso de sustitución de las bolsas antes de 2010 son Cataluña, País Vasco y Canarias». Alcampo, Bon Preu, Expo Zaragoza 2008 y la Cámara de Comercio de Aragón han apostado también por ellas.
Al margen de propuestas comerciales, educarse en el consumo responsable es fundamental para no caer en el abuso. Greenpeace advierte de hecho del peligro «de que se transmita un mensaje equivocado que pueda generar prácticas menos responsables y que produzcan más residuos que las actuales». Para el consumidor final, carritos y bolsas de tela, con su larga esperanza de vida, son, sin duda, dos de las opciones más ecológicas. Y pagar. Tal vez así se extienda por fin la idea de que las bolsas de plástico no son gratuitas, aunque lo sean.