"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)


Hogares verdes es una iniciativa dirigida a personas preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos que promueve el autocontrol en el consumo doméstico de agua y energía, propone medidas y comportamientos ahorradores y fomenta una compra más ética y más ecológica



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lunes, 13 de julio de 2015

El radón: un contaminante peligroso e invisible al que se le puede plantar cara

El radón es un gas noble radioactivo incoloro, inodoro, insípido e invisible, (no lo pueden detectar los sentidos) más pesado que el aire y soluble en agua y otros líquidos orgánicos. Procede de la desintegración radioactiva del radio, que a su vez viene de minerales como el uranio presente de forma natural en ciertos tipos de rocas, como el granito (5 ppm de uranio)

El radón es la mayor fuente de radioactividad natural. Su vida media o periodo de desintegración es de 3,8 días. Al hacerlo emite partículas radioactivas alfa (2 protones y 2 neutrones) que son adsorbidas por partículas de polvo y por inhalación o ingestión pueden dañar nuestro ADN, producir mutaciones y cáncer.

Así entra en casa

Mapa de riesgos de exposición al radón residencial:

Basado en mediciones en viviendas, utiliza métodos
estadísticos para delimitar las zonas con mayor riesgo de exposición a este gas en la península. En las zonas rosas, el 10% de los edificios presenta concentraciones de radón superiores a 300 Bq*/m3. Las grises están pendientes de clasificación. La parte occidental de la península, con Galicia, Extremadura, algunas zonas de Castilla y León, Madrid (Sierra de Guadarrama), Toledo, sur de Andalucía y algunas zonas de Aragón y Cataluña son las zonas de más riesgo. El que una casa esté en una zona de bajo riesgo no quiere decir que tenga bajos niveles de radón y viceversa. 
*Bq: becquerelio: unidad que mide la actividad radiactiva
(Fuente: SINC - UNED - CSN, 2013)

Efectos en la salud
  • Es el 2º factor de riesgo de cáncer de pulmón en todo el mundo, tras el tabaquismo.
  • La 1º causa de cáncer de pulmón en personas no fumadoras. Niveles elevados de radón (x 3 la media gallega) multiplicaban x 3 el riesgo de cáncer de pulmón en personas no fumadoras.
  • Causa entre el 3 y el 14% de los cánceres de pulmón (según los niveles medios de exposición, OMS, 2010).
  • Hay un efecto sinérgico entre la exposición a radón residencial y al humo del tabaco (tabaquismo pasivo). La interacción entre exposición a radón y tabaquismo es mayor que la suma de ambas exposiciones por separado, multiplicándose el riesgo por 46.
  • Unos 2000 españoles mueren al año por contaminación por radón. Supone un 2% de las muertes totales por cáncer (estimación SEOM, 2012).
¿Cuáles son las palabras claves para minimizarlo?: Control, ventilación y barreras

El objetivo debe ser cumplir criterios y normas de calidad en técnicas de construcción de nuevos edificios que garanticen concentraciones bajas de radón y reducir los niveles de radón cuando se ha demostrado alta concentración del gas, para disminuir la exposición y el riesgo. Otras medidas más sencillas son:
  • No fumar en el interior de domicilios para evitar sinergias entre contaminantes.
  • Uso de materiales de construcción libres de uranio.
  • Control mediante uso de detectores específicos (deseable medias anuales).
  • Aberturas de aireación en sótanos.
  • Sellado de fisuras y grietas del suelo.
  • Ventilación rutinaria 2h/día. Es lo más sencillo pero solo reduce un 20% su presencia por lo que no resuelve el problema.
  • Sistemas de extracción de aire, forzada o natural, desde cimientos y paredes laterales y sistemas de presurización del terreno.
  • Uso de barreras impermeables que aíslen y sellen la casa de cimientos y terreno e impidan emanación a la vivienda (polietilenos, poliuretanos…)

Jesús de la Osa. Hogares saludables, edificios sostenibles. Observatorio de Salud y Medio Ambiente DKV Seguros ECODES. 2015. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Algunas recomendaciones para aislar nuestras viviendas

Para conocer cuáles son las mejores estrategias para aislar correctamente nuestras viviendas, es imprescindible “saber” cómo funciona el edificio. No se trata de pretender dominar complejos conceptos arquitectónicos, sino entender (como muy bien lo hacían nuestros antepasados) como nos relacionamos con el entorno que nos rodea.

Lo primero que debemos saber es que, en general, nuestro clima aún cambiante presenta varios patrones a seguir: inviernos más o menos fríos y veranos más o menos calurosos. Lógicamente, en Valsaín tendremos inviernos largos y duros y veranos cortos y suaves. En Madrid, el verano es mucho más largo y caluroso y en Valencia, las temperaturas serán suaves a lo largo de todo el año. Así, tenemos muchas posibilidades: estrategias de invierno que nos permiten aprovechar la radiación solar y protegernos del frío exterior, y estrategias de verano que nos ayudan a protegernos del sobrecalentamiento.

1.- ¿Cómo podemos aprovechar la radiación solar en invierno?

Como bien sabemos, las fachadas que más radiación solar reciben en invierno son la sur y la cubierta. Por lo tanto, podemos aprovechar esta energía gratis abriendo huecos a sur. Existen varias opciones, desde la sencilla ventana a las más sofisticadas, como el invernadero o el muro Trombe. Es fácil, la radiación solar incide sobre el vidrio, penetra en el interior y calienta el espacio. Cuando la temperatura exterior baja (al ponerse el sol), se produce el fenómeno inverso, el calor interior se pierde a través de la ventana, desplomando la temperatura en el interior. Entonces entra en juego la “sabiduría de la abuela”, debemos proteger el hueco. Existen varias posibilidades (no necesariamente excluyentes unas de la otras), emplear vidrios de baja emisividad, bajar las persianas, cerrar las contraventanas o emplear cortinas con cierta capacidad aislante (por ejemplo de lana). Lógicamente, las mayores pérdidas se producen en las estancias más frías, las situadas en orientación norte, este y oeste.

2.- El papel de las dobles ventanas
Una forma muy interesante de aislar los huecos es emplear dobles ventanas. En principio, se han utilizado como aislamiento acústico y para proteger las orientaciones más frías. Es decir, en fachadas a norte es muy interesante emplear dobles ventanas a efecto de aislamiento térmico. Las dos hojas y la cámara de aire actúan como colchón térmico retardando la transferencia de calor del interior al exterior citada. Existe otra utilidad de las dobles ventanas completamente opuesta a la anterior. Se trata de utilizar la doble ventana en la fachada sur a modo de pequeño invernadero. El funcionamiento es sencillo, cerrada la hoja exterior, en la cámara de aire entre hojas el aire se calienta, si abrimos la ventana interior el aire caliente pasa al interior de la estancia calentándola de forma notable.

3.- ¿Qué pasa con los cerramientos opacos?

Hoy sabemos que aproximadamente el 60% de las viviendas de nuestro país no tienen tratamiento energético al ser anteriores a 1979, fecha de promulgación de la primera normativa sobre la materia NBE-CT-79. Es decir, el 60% de los edificios no tienen aislamiento térmico, la carpintería es poco estanca y el vidrio sencillo. Bueno, aunque esto no es exactamente así ya que muchos usuarios han sustituido las ventanas incorporando el famoso “climalit”.
¿Podemos cuantificar el ahorro que se produce al aislar térmicamente un cerramiento opaco? Veamos un ejemplo, una vivienda situada en un bloque con fachadas a sur, este y oeste, situada en Madrid y construida en el año 1950 (sin aislamiento). Si incorporamos aislamiento térmico a las fachadas obtendremos un ahorro en calefacción del 50,8% y del 2,3% en refrigeración, mejorando la calificación de eficiencia energética de G a E.

4.- ¿Qué podemos hacer en verano?

Si en invierno nos interesa captar la radiación solar, en verano necesitamos evitar el sobrecalentamiento. Para ello, podemos utilizar tres estrategias; protección solar, ventilación natural y refrigeración. Lo primero y fundamental es proteger los huecos acristalados, si en invierno queríamos que la radiación solar entrara, en verano no podemos permitir la entrada de dicha radiación. También sabemos que las fachadas que más radiación reciben en verano son, la sufrida cubierta, la este y la oeste. Por tanto es importante que no existan grandes cristaleras en cubierta, a este o a oeste y, si las hay, proteger ese hueco. ¿Cómo? Existen varias opciones, emplear vidrios de control solar o disponer elementos de protección como toldos, lamas, parasoles, persianas, contraventanas o cortinas. Destacan los toldos con sistemas multi-screem, dotados de material reflectante que rechaza la onda térmica. Si recordamos el ejemplo anterior, el ahorro en refrigeración al aislar las fachadas era muy bajo comparado con el ahorro en calefacción. Esto es debido a que mientras que las pérdidas son importantes en invierno, las ganancias en verano son pequeñas (a no ser que estemos en un clima de altas insolaciones).

Proteger el hueco, aunque imprescindible, no es suficiente. Debemos combinarla con la ventilación natural cruzada y la refrigeración con empleo de agua y vegetación. Para visualizarlo claramente, nada como un paseo por los patios del sur.

5.- Elegir bien el tipo de vidrio

Es esencial emplear un vidrio que contribuya a aislar correctamente el hueco. La peor de las opciones es el vidrio sencillo, mucho mejor es el doble acristalamiento con cámara (climalit). Existen también los denominados vidrios energéticos. En climas donde tengamos inviernos fríos interesa utilizar el vidrio de baja emisividad. Este vidrio permite la entrada de la radiación solar pero impide las pérdidas desde el interior al exterior. Los fabricantes evalúan la reducción de dichas pérdidas en un 90%, frente al 45% del climalit. También podemos emplear vidrios que impidan la entrada de la radiación solar, los vidrios de control solar. Sólo debemos usarlos en grandes cristaleras a este, oeste o en cubierta y/o en climas cálidos. El vidrio de control refleja la radiación solar, reduciendo la entrada del 85% de un vidrio sencillo al 29%
Emplear un doble acristalamiento con cámara ahorra un 42% respecto al vidrio sencillo, mientras el vidrio aislante (bajo emisivo o de control solar) lo hace en un 53%

6.- ¿Qué carpintería emplear?

¿Cuál es la carpintería más aislante? En principio dependerá del material empleado y de la calidad. Los materiales más aislantes serían la madera y el PVC (conductividad térmica de U=2,2 W/m2K), el aluminio con rotura de puente térmico (U=4,0) y, por último, el aluminio sin rotura (U=5,7).

7.- Recomendaciones

1.- Emplear doble ventana como aislante en todas y como elemento de captación solar en fachada sur.
2.- En invierno, cuando la temperatura exterior descienda proteger el hueco: cerrar persianas, contraventanas y cortinas.
3.- Aislar térmicamente fachadas que no tienen aislamiento.
4.- En verano, proteger el hueco para evitar la entrada de la radiación solar con toldos, cortinas, parasoles, lamas, etc. Utilizar telas screem y multi-screem.
5.- Emplear vidrio de baja emisividad en climas de inviernos fríos. Emplear vidrio de control solar en cubierta o en grandes cristaleras orientadas a este y oeste.
6.- Emplear carpintería de madera o de PVC.

Mucha más información como esta puedes encontrar en el blog www.disenarlosostenible.org.

Alberto Vigil-Escalera del Pozo

lunes, 24 de noviembre de 2014

Termografías: las fugas de calor de nuestra vivienda al desnudo

¿Tienes la sospecha de que tu vivienda pierde demasiado calor y no sabes por dónde? Quizá te merezca la pena encargar unas imágenes termográficas…

En la época invernal, debido al gradiente de temperaturas existente entre el interior y el exterior de las viviendas, se produce un flujo de calor desde los espacios que tienen mayor temperatura, (el interior de la vivienda), hacia los lugares donde ésta es menor (el exterior). Las cámaras termográficas permiten reconocer la temperatura de los objetos fotografiados. Por eso pueden servirnos para identificar las zonas en las que hay pérdidas de calor, que aparecerán con temperaturas más elevadas en las imágenes.

De esta forma la termografía permite localizar fugas de aire caliente, detectar fallos en el aislamiento y zonas en las que se producen “puentes térmicos”.

La cámara termográfica convierte la radiación infrarroja (calor), invisible al ojo humano, en una imagen del elemento fotografiado en la que se muestra su temperatura. En esta imagen puede apreciarse una zona caliente entre el enlosado y los muros exteriores de una vivienda, que delata la existencia de un puente térmico en esa zona.  Fuente: blog Maison Ecologique 
No obstante, a la hora de interpretar una termografía hay que tener en cuenta que el calor emitido por un elemento de la fachada no siempre se debe a pérdidas del calor procedente del interior de la vivienda. Por ejemplo, los elementos metálicos pueden emitir bastante calor al ser iluminados por el sol. Algunos elementos de colores oscuros también pueden emitir más calor que otros claros, sin que estos suponga necesariamente que haya más pérdidas a través de los primeros.

En este sentido, la interpretación de las imágenes termográficas requiere una cierta formación, aunque, con algo de asesoramiento, no resulta especialmente complicada.

Para que las imágenes termográficas nos proporcionen una información fiable sobre las fugas de calor en nuestra vivienda, es preciso cuidar las condiciones en las que se realizan las tomas. Si consigues que alguien te preste una cámara termográfica o encargas las imágenes, he aquí algunas recomendaciones que deberías considerar:
  • La diferencia de temperaturas entre el interior y el exterior de la vivienda debe ser, como mínimo, de 10ºC. Por tanto, debemos elegir un día frío para captar las imágenes.
  • Es conveniente encender la calefacción unas horas antes iniciar las tomas, para que, cuando se obtengan las imágenes, la temperatura interior sea la habitual de la vivienda cuando está en uso.
  • Todas las ventanas deben permanecer cerradas desde 3-4 horas antes de la toma de las imágenes.
  • Hay que evitar que el sol directo incida sobre las zonas fotografiadas.
  • No deben tomarse las imágenes en días de niebla; tampoco debe haber nieve o escarcha en las zonas a fotografiar.
  • En las dos horas previas a la toma de imágenes no debería haber llovido.
  • La velocidad del viento debe ser inferior a los 10 km/h.
Contando con imágenes termográficas, es más fácil identificar las medidas más eficaces para mejorar el aislamiento de nuestra vivienda. En todo caso, antes de hacer una inversión importante, merece la pena recurrir al asesoramiento de expertos en eficiencia y rehabilitación de edificios.

Un ejemplo práctico: termografías en un edificio de viviendas del del barrio de San José (Segovia) 

La Fundación “La Casa que Ahorra” realizó reportajes termográficos en un edificio de viviendas del barrio de San José (Segovia) antes y después de su rehabilitación. En el primer reportaje se apreciaron, por ejemplo, puentes térmicos en ventanas y en frentes del forjado (ver imagen). El estudio termográfico realizado tras la finalización de los trabajos de rehabilitación permitió comprobar que los puentes térmicos encontrados inicialmente habían desaparecido casi por completo y ya no se detectaban fugas energéticas a través de frentes de forjado o carpinterías.

Imagen termográfica de una fachada ciega en un edificio de viviendas del barrio de San José (Segovia). Antes de la rehabilitación del edificio, construido en los años sesenta, se producían importantes pérdidas de calor por los cantos de los forjados. Fuente: Fundación “La Casa que Ahorra”
En el primer reportaje se midieron diferencias térmicas de 7 - 8 °C entre unas zonas y otras de la fachada ciega. Tras la rehabilitación la diferencia entre las zonas más frías y las más calientes era apenas de 0,5 ºC. También se vieron subsanados problemas de infiltraciones de aire, ya que se instalaron dobles ventanas. En el primer análisis también se pudieron localizar, a simple vista, pérdidas directas del calor emitido por los radiadores de calefacción (ver imagen).

Imagen termográfica en la que se aprecian las pérdidas del calor procedente de unos radiadores situados debajo de las ventanas de la vivienda. Fuente: Fundación “La Casa que Ahorra” 

viernes, 8 de agosto de 2014

¿Una casa de paja?

1. Aislamiento, a base de balas de paja
2. Cubierta de madera con lucernario
3. Proceso de creación de la cubierta verde
4. Construcción comunitaria
5. Estufa de biomasa en la sala central
6. Detalle del invernadero
Lorenea (casa de las flores en euskera) es como se le ha denominado a este edificio singular de planta circular y de unos 200 m2 de superficie situado en Noáin, Navarra. El edificio alberga el Centro de Interpretación de la Jardinería y Horticultura Ecológica, el Área de Jardinería y Agenda 21 y Oficina Municipal de Cambio Climático del Ayuntamiento de Noáin - Valle de Elorz, una tienda-cafetería ecológica y es además el centro de acogida de los visitantes del Parque de los Sentidos.

Diseñado por el arquitecto Iñaki Urkia Lus, su principal seña de identidad es su construcción con balas de paja y con criterios de construcción bioclimática pasiva. La cual procura con muy pocos medios técnicos el ahorro y la eficiencia energética, a base de medidas como la orientación correcta, el fuerte aislamiento y un aporte mínimo de energía exterior para el calentamiento, ya que será calentado fundamentalmente por el sol. Además cuenta con tres instalaciones de energías renovables: biomasa, solar fotovoltaica y eólica.

Elementos constructivos

Perfectamente orientada al sur, sus muros de paja constituyen el muro exterior y por lo tanto la piel del edificio. Es la envolvente térmica que le da un aislamiento extraordinario y un comportamiento térmico muy bueno. En la parte interior tiene un tambor o muro de ladrillo de doble pared con cámara que sirve de masa térmica. Entre el aislamiento exterior y la masa térmica interior el edificio necesita muy poco calentamiento, muy poco aporte de energía para climatizarlo.

La estructura del tejado de madera, es de apoyo recíproco, es decir, no tiene un pilar central sino que las vigas que forman el tejado se apoyan unas sobre otras formando un lucernario, que permite la entrada de luz cenital.

La cubierta del edificio lleva una capa inferior de paja y sobre ésta una cubierta verde. Una cubierta plantada con diferentes especies vegetales que a la vez que supone un importante aislamiento por la capa de tierra que lleva, mejora el comportamiento térmico del edificio y crea una ornamentación que va a integrar más si cabe el edificio en el Parque de los Sentidos. Lugar donde se ubica el edificio y zona verde emblemática en Noáin.

La carpintería tanto exterior como interior es de madera y los suelos del edificio están hechos con la tierra extraída en la excavación del terreno compactada con un poco de arena y posteriormente impermeabilizada con aceite de linaza.

Cabe destacar que en la construcción de este edificio han participado vecinos y vecinas del municipio a través de una jornada de voluntariado ambiental.

Consumos energéticos

Lorenea es un edificio en torno al sol. Gracias a él se calienta de forma pasiva en los días soleados de invierno, y cuando falta también interviene de forma indirecta, ya que entonces se pone en marcha la estufa a base de la propia madera que obtiene el servicio de jardinería municipal en su trabajo diario. En verano, debido a la posición del sol y a los aleros perfectamente calculados en el edificio, el sol no entra en el invernadero, por lo que la temperatura en el interior del mismo se mantiene muy fresca. Esto lo convierte en un edificio cero en emisiones de CO2 de fuentes fósiles para su climatización.

Por otro lado parte de su consumo en energía eléctrica viene aportado por tres módulos fotovoltaicos de 165 wp cada uno y un aerogenerador de 600 w conectados a 12 baterías.

Fachada sur de Loreana, la Casa de las Flores
Emisiones de CO2 en la construcción del edificio

En la construcción de este edificio que albergará la oficina municipal de cambio climático entre otros servicios, se ha tenido muy en cuenta las emisiones de CO2 que se han generado en el proceso, procurando mitigarlas al máximo. A su vez se ha intentado que el edificio sea en sí mismo un sumidero de CO2 con los materiales de construcción, la paja y la madera, lo que ha producido un balance final de 15 toneladas de CO2 absorbidos en su construcción, algo inaudito porque lo común en la construcción de un edificio es la de emitir dióxido de carbono en su construcción.

Monika Usanos. Area de Jardinería y Agenda 21.
Oficina Municipal de Cambio Climático, Ayuntamiento de Noáin - Navarra

lunes, 3 de junio de 2013

Certificado de eficiencia energética para viviendas

Desde el pasado 1 de junio de 2013 todos los propietarios que deseen vender su vivienda, o alquilarla por un periodo mayor a cuatro meses, deben contar con un certificado que informa sobre su eficiencia energética. El certificado asigna a cada edificio una Clase Energética de eficiencia, que varía desde la clase A, para los energéticamente más eficientes, a la clase G, para los menos eficientes.

Así, cuando el comprador se encuentre con una vivienda tipificada como G (color rojo) podrá saber se trata de una casa muy poco eficiente que, seguramente, va a requerir un importante gasto en calefacción y que tiene un alto riesgo de humedades. De esta forma, el certificado va a proporcionar una información esencial al consumidor y va a incentivar que los propietarios realicen mejoras en las viviendas.

La Organización de Consumidores y Usuarios ha estimado que, para el caso de un piso medio de 80 metros cuadrados en Valladolid, la diferencia entre una vivienda A y otra G puede ser de hasta 779 euros al año en gasto de agua, luz y calefacción.

Un aspecto interesante de la nueva norma es que, en el caso de edificios existentes, además de la calificación energética, el certificado incluye un documento de recomendaciones para mejorar la eficiencia energética del edificio.

Cuando un edificio se venda o alquile antes de su construcción, el vendedor o arrendador facilitará su calificación energética de proyecto expidiéndose el certificado del edificio terminado una vez construido el edificio.

¿Cuánto cuesta el certificado?

La certificación energética deberá ser realizada por un profesional que será elegido por el propietario entre quienes posean la cualificación requerida. Dado lo reciente de la entrada en vigor de la norma, aún es pronto para saber cuánto costará el nuevo certificado pero, a modo de ejemplo, la OCU informa de que en Italia cuesta unos 250 euros para un piso de 100 metros cuadrados. En el precio del certificado influirá el tamaño de la vivienda, pero también la competencia que se establezca entre certificadores.

En las viviendas plurifamiliares (edificios de pisos) la norma permite obtener un certificado energético único para todo el edificio, opción que reduce los costes para cada propietario. Pero, como contrapartida, los propietarios de pisos que tengan viviendas más eficientes por haber acometido reformas, se verán perjudicados por un certificado único, ya que el certificado no reflejará las diferencias entre unos y otros.

Este certificado tendrá una validez máxima de 10 años y se puede actualizar de forma voluntaria en caso de que existan variaciones sustanciales en las características del edificio.

Certificación de edificios públicos

La nueva norma de certificación energética de edificios también ordena la certificación de los edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 250 m2 y que sean frecuentados habitualmente por el público.

Real Decreto procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios: http://www.boe.es/boe/dias/2013/04/13/pdfs/BOE-A-2013-3904.pdf

lunes, 20 de febrero de 2012

Guia de construcción sostenible, nuevo material disponible en nuestra página.

El deterioro del medio ambiente, y particularmente los cambios en el clima, obliga al conjunto de la sociedad y a todos los sectores productivos y económicos que lo provocan a una reorientación profunda de las pautas de producción y consumo.
El sector de la construcción contribuye también a ese deterioro en sus distintas fases: extracción y fabricación de materiales, diseño de la edificación y de sus instalaciones que influye decisivamente en el rendimiento energético de la misma, gestión de la obra y de sus residuos… y necesita dar un giro notable hacia la adopción de decisiones encaminadas hacia la sostenibilidad.
Existen ya unas cuantas normas e instrumentos legales que marcan caminos. Entre ellas el Plan Nacional de Asignación de Derechos de Emisión de CO2 para algunos fabricantes de materiales, el Código Técnico de la Edificación, ordenanzas solares municipales..., requerimientos para una planificación urbanística racional.
En esta Guía que añadimos a nuestros materiales de apoyo, se sugieren sistemas constructivos, materiales y equipos más adecuados ambiental o energéticamente. Esperamos que os sea útil.