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lunes, 16 de marzo de 2015

Algunas recomendaciones para aislar nuestras viviendas

Para conocer cuáles son las mejores estrategias para aislar correctamente nuestras viviendas, es imprescindible “saber” cómo funciona el edificio. No se trata de pretender dominar complejos conceptos arquitectónicos, sino entender (como muy bien lo hacían nuestros antepasados) como nos relacionamos con el entorno que nos rodea.

Lo primero que debemos saber es que, en general, nuestro clima aún cambiante presenta varios patrones a seguir: inviernos más o menos fríos y veranos más o menos calurosos. Lógicamente, en Valsaín tendremos inviernos largos y duros y veranos cortos y suaves. En Madrid, el verano es mucho más largo y caluroso y en Valencia, las temperaturas serán suaves a lo largo de todo el año. Así, tenemos muchas posibilidades: estrategias de invierno que nos permiten aprovechar la radiación solar y protegernos del frío exterior, y estrategias de verano que nos ayudan a protegernos del sobrecalentamiento.

1.- ¿Cómo podemos aprovechar la radiación solar en invierno?

Como bien sabemos, las fachadas que más radiación solar reciben en invierno son la sur y la cubierta. Por lo tanto, podemos aprovechar esta energía gratis abriendo huecos a sur. Existen varias opciones, desde la sencilla ventana a las más sofisticadas, como el invernadero o el muro Trombe. Es fácil, la radiación solar incide sobre el vidrio, penetra en el interior y calienta el espacio. Cuando la temperatura exterior baja (al ponerse el sol), se produce el fenómeno inverso, el calor interior se pierde a través de la ventana, desplomando la temperatura en el interior. Entonces entra en juego la “sabiduría de la abuela”, debemos proteger el hueco. Existen varias posibilidades (no necesariamente excluyentes unas de la otras), emplear vidrios de baja emisividad, bajar las persianas, cerrar las contraventanas o emplear cortinas con cierta capacidad aislante (por ejemplo de lana). Lógicamente, las mayores pérdidas se producen en las estancias más frías, las situadas en orientación norte, este y oeste.

2.- El papel de las dobles ventanas
Una forma muy interesante de aislar los huecos es emplear dobles ventanas. En principio, se han utilizado como aislamiento acústico y para proteger las orientaciones más frías. Es decir, en fachadas a norte es muy interesante emplear dobles ventanas a efecto de aislamiento térmico. Las dos hojas y la cámara de aire actúan como colchón térmico retardando la transferencia de calor del interior al exterior citada. Existe otra utilidad de las dobles ventanas completamente opuesta a la anterior. Se trata de utilizar la doble ventana en la fachada sur a modo de pequeño invernadero. El funcionamiento es sencillo, cerrada la hoja exterior, en la cámara de aire entre hojas el aire se calienta, si abrimos la ventana interior el aire caliente pasa al interior de la estancia calentándola de forma notable.

3.- ¿Qué pasa con los cerramientos opacos?

Hoy sabemos que aproximadamente el 60% de las viviendas de nuestro país no tienen tratamiento energético al ser anteriores a 1979, fecha de promulgación de la primera normativa sobre la materia NBE-CT-79. Es decir, el 60% de los edificios no tienen aislamiento térmico, la carpintería es poco estanca y el vidrio sencillo. Bueno, aunque esto no es exactamente así ya que muchos usuarios han sustituido las ventanas incorporando el famoso “climalit”.
¿Podemos cuantificar el ahorro que se produce al aislar térmicamente un cerramiento opaco? Veamos un ejemplo, una vivienda situada en un bloque con fachadas a sur, este y oeste, situada en Madrid y construida en el año 1950 (sin aislamiento). Si incorporamos aislamiento térmico a las fachadas obtendremos un ahorro en calefacción del 50,8% y del 2,3% en refrigeración, mejorando la calificación de eficiencia energética de G a E.

4.- ¿Qué podemos hacer en verano?

Si en invierno nos interesa captar la radiación solar, en verano necesitamos evitar el sobrecalentamiento. Para ello, podemos utilizar tres estrategias; protección solar, ventilación natural y refrigeración. Lo primero y fundamental es proteger los huecos acristalados, si en invierno queríamos que la radiación solar entrara, en verano no podemos permitir la entrada de dicha radiación. También sabemos que las fachadas que más radiación reciben en verano son, la sufrida cubierta, la este y la oeste. Por tanto es importante que no existan grandes cristaleras en cubierta, a este o a oeste y, si las hay, proteger ese hueco. ¿Cómo? Existen varias opciones, emplear vidrios de control solar o disponer elementos de protección como toldos, lamas, parasoles, persianas, contraventanas o cortinas. Destacan los toldos con sistemas multi-screem, dotados de material reflectante que rechaza la onda térmica. Si recordamos el ejemplo anterior, el ahorro en refrigeración al aislar las fachadas era muy bajo comparado con el ahorro en calefacción. Esto es debido a que mientras que las pérdidas son importantes en invierno, las ganancias en verano son pequeñas (a no ser que estemos en un clima de altas insolaciones).

Proteger el hueco, aunque imprescindible, no es suficiente. Debemos combinarla con la ventilación natural cruzada y la refrigeración con empleo de agua y vegetación. Para visualizarlo claramente, nada como un paseo por los patios del sur.

5.- Elegir bien el tipo de vidrio

Es esencial emplear un vidrio que contribuya a aislar correctamente el hueco. La peor de las opciones es el vidrio sencillo, mucho mejor es el doble acristalamiento con cámara (climalit). Existen también los denominados vidrios energéticos. En climas donde tengamos inviernos fríos interesa utilizar el vidrio de baja emisividad. Este vidrio permite la entrada de la radiación solar pero impide las pérdidas desde el interior al exterior. Los fabricantes evalúan la reducción de dichas pérdidas en un 90%, frente al 45% del climalit. También podemos emplear vidrios que impidan la entrada de la radiación solar, los vidrios de control solar. Sólo debemos usarlos en grandes cristaleras a este, oeste o en cubierta y/o en climas cálidos. El vidrio de control refleja la radiación solar, reduciendo la entrada del 85% de un vidrio sencillo al 29%
Emplear un doble acristalamiento con cámara ahorra un 42% respecto al vidrio sencillo, mientras el vidrio aislante (bajo emisivo o de control solar) lo hace en un 53%

6.- ¿Qué carpintería emplear?

¿Cuál es la carpintería más aislante? En principio dependerá del material empleado y de la calidad. Los materiales más aislantes serían la madera y el PVC (conductividad térmica de U=2,2 W/m2K), el aluminio con rotura de puente térmico (U=4,0) y, por último, el aluminio sin rotura (U=5,7).

7.- Recomendaciones

1.- Emplear doble ventana como aislante en todas y como elemento de captación solar en fachada sur.
2.- En invierno, cuando la temperatura exterior descienda proteger el hueco: cerrar persianas, contraventanas y cortinas.
3.- Aislar térmicamente fachadas que no tienen aislamiento.
4.- En verano, proteger el hueco para evitar la entrada de la radiación solar con toldos, cortinas, parasoles, lamas, etc. Utilizar telas screem y multi-screem.
5.- Emplear vidrio de baja emisividad en climas de inviernos fríos. Emplear vidrio de control solar en cubierta o en grandes cristaleras orientadas a este y oeste.
6.- Emplear carpintería de madera o de PVC.

Mucha más información como esta puedes encontrar en el blog www.disenarlosostenible.org.

Alberto Vigil-Escalera del Pozo

1 comentario:

  1. Anónimo2:04 a. m.

    Me parecen muy buenos estos consejos para gastar menos energia en mantener nuestro hogar a temperatura deseada

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