"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa". (Proverbio chino)


Hogares verdes es una iniciativa dirigida a personas preocupadas por el impacto ambiental y social de sus decisiones y hábitos cotidianos que promueve el autocontrol en el consumo doméstico de agua y energía, propone medidas y comportamientos ahorradores y fomenta una compra más ética y más ecológica



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martes, 12 de enero de 2016

La cuarta "R": Reparar

Alargar la vida de nuestros aparatos es bueno para nuestra economía y también para el medio ambiente, ya que evita la producción y el consumo innecesarios. Sin embargo, hoy en día encontramos productos cada vez más difíciles de reparar, por razones diversas:
  • Diseño: aparatos con partes no accesibles para las reparaciones, con piezas de plástico en lugar de metal…
  • Información: servicios técnicos independientes y usuarios sin acceso a la información necesaria para realizar las reparaciones, que algunas compañías consideran de su propiedad.
  • Costes: algunos recambios tienen precios desorbitados, que hacen económicamente inviable la reparación
Como consecuencia de este estado de cosas, hay productos con tiempos de vida cortísimos, como los teléfonos móviles. Se nos dice que los usuarios estamos ansiosos por tener el último modelo… pero se habla poco de las pantallas que se rompen con facilidad, los programas difíciles de actualizar, las baterías imposibles de cambiar…

El movimiento reparacionista

Reparar se ha convertido en un reto. Tantas dificultades acaban por convertir una reparación en un acto de rebeldía; en una declaración práctica de principios. Somos muchos los que encontramos una satisfacción inconfesable en el uso prolongado de los productos, más allá de los cálculos de los fabricantes.

El desarrollo de internet ha facilitado que, aquí y allá, aparezcan redes y foros de “frikis” de la reparación. Gente que está decidida a dar nueva vida a nuestras pertenencias. Una de las más conocidas es iFixit, que permite acceder, de forma gratuita a más de 18.000 manuales de reparación, y acumula más de 70.000 soluciones aportadas por los usuarios de este portal.

En iFixit se defiende la reparación como un derecho: el derecho a “abrir y reparar” todas nuestras pertenencias “donde, cuando y como quieras”. Para ello iFixit advierte que el fabricante debe facilitar que el producto sea reparable por uno mismo o por el servicio de reparación de nuestra elección, proporcionando los manuales y herramientas diagnósticas empleadas por los distribuidores o desbloqueando los elementos de software de nuestros aparatos.

La reparabilidad como criterio de compra

Hay sectores de la industria que defienden que la obsolescencia programada no existe. Existen, sin embargo, evidencias que lo desmienten, como aparatos con mecanismos diseñados para interrumpir su vida útil a partir de un cierto número de usos o acuerdos entre empresas para limitar la duración de determinados productos (ver el documental "comprar, tirar, comprar"). Sin embargo, más allá de estas pruebas escandalosas, lo cierto es que existen diferencias muy notables en las duraciones y en las facilidades para la reparación de los productos que podemos encontrar en el mercado.

Ciertamente, hay fabricantes que consideran que la información relativa a la reparación es de su propiedad y obstaculizan el trabajo de los reparadores independientes. Sin embargo, también hay otros que facilitan la reparación de sus productos.

iFixit.org clasifica a los productos de consumo según la facilidad para su reparación. Por ejemplo, ha elaborado un ranking de reparabilidad para el caso de los smartphones  que permite comprobar que algunos modelos de móviles
  • Tienen un diseño modular que permite reemplazar la batería y la pantalla en segundos sin necesidad de utilizar herramientas
  • Los módulos de menor tamaño pueden ser cambiados utilizando un destornillador estándar 
  • Facilitan las instrucciones de desmontaje impresas en el propio móvil
Mientras que otros
  • Son virtualmente imposibles de abrir sin producir daños sustanciales a la caja
  • Tienen la batería enterrada en la placa base y adherida 
Este ejemplo muestra que la facilidad para realizar reparaciones debe empezar a ser tenida en cuenta como criterio de compra.

Establecimientos de reparación en España: el proyecto Alargascencia

La asociación ecologista Amigos de la Tierra ha presentado recientemente el proyecto Alargascencia cuyo objetivo es construir, de forma participada, un directorio de establecimientos que alargan la vida útil de los productos: reparando, compartiendo, alquilando, intercambiando o utilizando productos de segunda mano. Esta iniciativa “pretende cerrar círculos y acabar con el sistema actual de extraer recursos naturales, usarlos (pocas veces) y tirarlos”. 

En este directorio se incluyen tiendas, talleres y, en general, lugares donde se proporcionan estos servicios básicos que nos permiten “alargar la vida” de las cosas. Tú también puedes colaborar aportando información para sumarla a este mapa y contribuir a que crezcan las alternativas.

martes, 16 de junio de 2015

El Avicompo de Noáin: restos orgánicos por huevos


Los residuos orgánicos domésticos han servido como abono de cultivo y alimento a animales de corral, desde el Neolítico hasta el siglo XX, cuando el cambio de los hábitos de consumo en la sociedad provocó que estas prácticas se abandonasen y la mayoría de estos residuos acabaran siendo desaprovechados materialmente en vertederos o incineradoras. Vivimos de espaldas a los residuos que generamos y nos limitamos a pagar a terceros por su gestión, sin importar demasiado su destino final mientras no molesten.

Sin embargo, cada vez más ciudadanos en el medio rural y urbano, toman conciencia de esta situación y buscan la forma de aprovechar esa materia orgánica para conseguir una gestión agroecoló­gica que sea responsable y beneficiosa ambiental, social y económicamente.

El compostaje comunitario implantado principalmente en Navarra, Cataluña y País Vasco ha demostrado ser un sistema de gestión de estos residuos eficiente, participativo y educativo. Pero precisa de incentivos directos para que no quede limitado a personas con especial sensibilidad ambiental.

En enero de 2013 se instaló en Noáin (Navarra) el Avicompo. Su objetivo es fomentar la participación de las familias en la gestión de sus residuos orgánicos por compostaje comunitario mediante la creación de un estímulo directo: la producción de huevos y la experiencia de ser mini-ganaderos una vez al mes.


Consiste en una sencilla instalación de bajo coste ideada por la Universidad Pública de Navarra y el consultor Ramón Plana, diseñada por la empresa Vermican y construida por la empresa social Elkarkide. Compuesta por 3 compostadores cúbicos de 1200 L incorporados en un gallinero con acceso a dos pequeños patios exteriores. Las 30 familias voluntarias llevan diariamente sus restos de comida y cada día del mes le corresponde a una de ellas aportarlos al Avicompo. La presencia de 10 gallinas y 1 gallo, que se alimentan casi exclusivamente de los restos orgánicos depositados en el primer compostador, contribuyen a optimizar el proceso de compostaje gracias a la tritu­ración de los restos más fibrosos y su mezclado. La familia también realiza la gestión, mantenimiento y limpieza del gallinero y retira los huevos producidos ese día, un incentivo directo por responsabilizarse en la gestión de sus residuos orgánicos.  

El Avicompo se encuentra en el Parque de Los Sentidos de Noáin, junto a una huerta comunitaria supervisada por la fundación Varazdin y que usa el compost producido.

Experiencia de éxito técnico y social: colaboración + participación
En el primer año se aportaron 4.740 kg de residuos orgánicos, de 6,5 a 20,7 kg/ día, y más de 200 kg de restos de poda. Se generaron 1.884 kg de compost de alta calidad, maduro, sin elementos extraños, mínimo contenido en metales pesados (Clase A) y libre de patógenos de acuerdo al RD 506/2013. El proceso de compostaje se desarrolló normalmente, con una intensa fase termófila de más de 40 días con temperaturas de 65ºC. No se detectaron olores, ruidos, lixiviados, presencia de insectos u otras posibles molestias. La mayoría de los miles de visitantes del parque no se percataron de que allí mismo se gestionaban 5 toneladas de residuos de cocinas de la zona. El bienestar animal fue muy elevado y en total los participantes recogieron 2400 huevos de alta calidad y seguridad alimentaria.

La inversión inicial y el coste de mantenimiento fueron mínimos y asumidos sólo por los participantes. En las encuestas realizadas la implicación y satisfacción de los usuarios se valoró como “sobresaliente”, siendo el aspecto que más se valora el contacto con los animales, considerándolos como sus mascotas. Los visitantes del parque han valorado con “notable” la iniciativa, destacando su función de ocio y pedagógica al acercar el mundo rural a las ciudades y facilitar la comprensión del origen de los alimentos a los niños y niñas. Actualmente hay una larga lista de espera de familias para participar en la experiencia.

Conclusiones
La facilidad de manejo y sencillez del Avicompo y los incentivos generados (huevos, compost y mascotas) permitieron alcanzar elevados niveles de participación e implicación de los usuarios en la gestión directa de sus residuos orgánicos. Es un exitoso ejemplo de economía circular basado en la participación ciudadana al aprovechar sinergias entre agricultura, ganadería y gestión de residuos para fomentar el ocio activo y la educación ambiental.

Os animamos a divulgar y visitar esta experiencia reproducible en zonas urbanas como rurales.
 


Monika Usanos. Técnica del Ayuntamiento de Noáin-Valle de Eloz

lunes, 20 de abril de 2015

Juntos para pagar menos gasolina. Nueva campaña de la OCU

Cada hogar español gasta aproximadamente 1.300 euros al año en carburante, lo que supone un 5 por ciento de su presupuesto, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque esa cantidad puede variar en función del número de vehículos y sobre todo del uso que se hace de ellos en cada hogar.

Como una opción más, de consumo cooperativo, la asociación de consumidores OCU ha puesto en marcha una compra colectiva de carburantes para lograr descuentos en el precio de la gasolina o el diésel. La iniciativa pretende reunir al mayor número de consumidores posible para luego negociar con los operadores de productos petrolíferos una rebaja en el coste.

El consumidor tiene que registrarse en la página web "quieropagarmenosgasolina.org", dar su perfil de consumo y al término de la subasta realizada para elegir a la compañía que oferte un mejor precio, se concederá una tarjeta con el descuento. La inscripción está abierta hasta el próximo 12 de mayo y es gratuita.

Una vez que se haya realizado la compra colectiva el proceso será el siguiente:
  • Se enviará un correo electrónico con la oferta ganadora
  • La OCU informará de la compañía que ha hecho la oferta
  • Recibirás información sobre los posibles ahorros
  • Se facilitaran los detalles sobre la tarifa y tus posibles ahorros
  • Con esa información, tú podrás decidir 
  • Si finalmente deseas solicitar la tarjeta, podrás hacerlo a través del link y las instrucciones que recibirás por email.
  • La compañía ganadora te suministrará la tarjeta y te informará a partir de cuándo estará operativa.
Se trata de la tercera compra colectiva puesta en marcha por esta organización de consumidores, tras realizar iniciativas similares en el consumo de energía y telefonía. 

Si además de seguir este tipo de iniciativas, ponemos en marcha algunos de los consejos y recomendaciones que desde el Programa Hogares Verdes os hacemos para conseguir una movilidad asociada al hogar más responsable y respetuosa con el medio ambiente, habremos avanzado mucho hacia la resolución positiva de nuestros retos. 

lunes, 26 de enero de 2015

¡Larga vida al pañal!...reutilizable

¿Conoces los pañales ecológicos lavables?, ¿sabes las ventajas que ofrecen frente a los de plástico y celulosa tan ampliamente utilizados?


Los modernos pañales de tela son mucho más prácticos que los que antaño utilizaron nuestras abuelas. Son más cómodos de usar, ya que se pueden lavar en la lavadora, más económicos, producen menos residuos y protegen mejor la piel del bebé.

Hay varios modelos pero, por lo general, están formados por un pañal de tela impermeable, de materiales transpirables, con velcros o cierres de presión ajustables, al que se le colocan unos paños de papel absorbente biodegradable, que son desechados una vez utilizados, de la misma manera que hacemos con cualquier papel higiénico. Según los utilicemos para niños o niñas, el papel se coloca reforzando una zona u otra.

Si te decides por esta opción tienes varias posibilidades a la hora de plantearte la compra, pero en cualquier caso, evitarás producir kilos de basura y ahorrarás dinero.

¿Contaminan menos los pañales de tela que los pañales desechables?

Los pañales de usar y tirar comerciales están en su mayoría compuestos de fibras y plásticos que pueden tardar hasta 500 años en degradarse, según la asociación ecologista Amigos de la Tierra. Teniendo en cuenta que un niño necesita una media de 5000 pañales a lo largo de su vida, es evidente que estos desechos representan una fracción importante en el flujo de residuos sólidos urbanos. Con los pañales de tela se calcula que se puede ahorrar unos 130 kilos de plástico/año (con embalaje incluido) y 270 kilos/año de algodón y otros materiales de relleno. Además, se ahorra un 70% de energía y un 37% de agua respecto a los desechables (aún lavándolos en lavadora).



Por su parte, las empresas de pañales desechables, conscientes de que la sensibilidad de los consumidores va en aumento, introducen mejoras en sus productos . Por ejemplo, el cloro empleado para blanquear los pañales se ha ido reduciendo y algunos países como Estados Unidos cuentan con importantes campañas para reciclarlos. Además, algunas marcas utilizan plásticos reciclables y papel de la tala controlada de los bosques escandinavos.

Ahorro traducido a euros.

Teniendo en cuenta que un bebé gasta una media de 8 pañales al día durante los 2 primeros años de vida, es fácil hacer números para sacar tus propias conclusiones. Hemos consultado diferentes referencias y los precios pueden variar, pero una cifra media orientativa es la de 0,25 € por un pañal de plástico, frente a 0,14 € por un pañal de tela (0,11 euro + 0,03 euro de lavado). El inconveniente que ven algunas mamás y papás a la hora de comprar estos pañales es el desembolso inicial que hay que hacer, si bien es evidente que se amortiza pronto.

¿Qué opciones ofrece el mercado? 

Para los dos primeros años de tu bebé, tienes dos posibilidades:
· Comprar por talla, e ir cambiando de pañal cuando crece. En este caso, la talla se ajustará perfectamente al tamaño del bebé pero como inconveniente tendrás que lavar mucho al principio y comprar 2 ó 3 modelos distintos de pañales con el desembolso que supone.

· Comprar una sola talla, que valdrá desde el primer mes hasta los 2 años. En este caso tienes un buen número de pañales desde el principio, lo que te permite lavar más pañales a la vez y, por tanto, espaciar los lavados. El inconveniente es que abulta un poco más en los primeros meses de vida del bebé. Aún así no existe ningún problema a nivel ergonómico, como cuando empieza a gatear o andar, y el ajuste es adecuado.

Por último otra posibilidad que podemos barajar, consiste en el uso de pañales desechables ecológicos, elaborados con tejido orgánico biodegradable y, en algunos casos, hasta compostable. Sin embargo, estos productos emplean muchos recursos en su fabricación, no son una solución muy económica y no siempre se adaptan bien a los niños.

Pañales ecológicos en España

En España hay un mercado, aunque modesto, de productos infantiles ecológicos, entre ellos pañales, que se pueden encontrar en tiendas especializadas y especialmente en Internet. En la mayoría de los casos, los productos llegan a través de países con un mercado ecológico más desarrollado que el español, como Reino Unido o Alemania.

De esta manera, las tiendas ecológicas y las webs especializadas en puericultura ecológica y natural, como Bebes Ecológicos, Crianza Natural, Ecopeque o El Osito Feliz, entre otras, ofrecen diversas marcas de pañales de algodón, absorbentes y forros, bragas impermeables, así como diversos accesorios como cambiadores, cubrecolchones, mantas y toallitas de algodón orgánico.

Aquí puedes ver un vídeo si quieres saber más.

lunes, 19 de enero de 2015

El irresistible encanto de los grupos de ecoconsumo

Productos de las huertas "Tejiendo Raíces" (Caballar, Segovia)
Se les conoce con denominaciones diversas: “grupos de consumo agroecológico”, “grupos de ecoconsumo”, "grupos de consumo responsable" o, más sencillo y directo, “grupos de consumo”; pero la idea básica es la misma: se trata de grupos de personas que se organizan con el fin de realizar compras regulares (principalmente de alimentos, pero también de otros productos) con criterios “verdes”. Se valora que se trate de productos ecológicos, artesanos y locales y se procura comprar de forma directa a los productores, evitando intermediarios.

Las ventajas de formar parte de un grupo de eco-consumo

Pertenecer a un grupo de ecoconsumo proporciona evidentes ventajas a quienes desean practicar un consumo más ecológico, responsable y transformador. Estas son las más destacadas:

Apuntalar el hábito de la compra verde: en los grupos de ecoconsumo la adquisición de productos “eco” se realiza de forma periódica y rutinaria. De esta forma, el cambio en las pautas de consumo se hace regular y el consumo verde pasa a ser un hábito que no exige de dosis extraordinarias de energía o voluntad.

Conseguir buenos productos a buenos precios: el grupo selecciona los productos que va a adquirir, sopesando criterios como la calidad, la producción de cercanía y de temporada, el menor impacto ambiental … de la forma que el propio grupo decide. Y, por otra parte, la relación directa con los productores, evitando intermediarios, permite lograr precios justos para quienes producen y asequibles para quienes consumen. La relación estable entre productores y consumidores hace posible también que los productos puedan llegar al consumidor en el momento adecuado.

Apoyar a productores con compromiso social y ambiental: los grupos de ecoconsumo benefician a los productores, que logran una demanda más predecible, unos precios más justos, unos pagos más rápidos y en efectivo, un menor esfuerzo en márketing y distribución o la comercialización de productos que, por su tamaño o aspecto, tienen peor salida en el mercado convencional.

Degustación de productos en las primeras jornadas agroecológicas de Montecarmelo

Disfrutar y aprender en común: la mayoría de los grupos de ecoconsumo realizan actividades complementarias a la compra y distribución: por ejemplo, degustaciones de productos, talleres de cocina “eco”, visitas a los productores, charlas y debates sobre temas de ecoconsumo…

Compartir las decisiones y las responsabilidades: los grupos de ecoconsumo tienen un carácter participativo. Las cosas no se nos dan “hechas”; las decisiones se toman de forma democrática; las responsabilidades se comparten… En ese sentido pueden considerarse auténticas escuelas de participación.

Nueva relación entre productores y consumidores: a través de la innovación, la cooperación y la responsabilidad compartida, los grupos de consumo ecológico están explorando y haciendo realidad nuevas formas de relación entre productores y consumidores. Fórmulas que no funcionan a golpe de subvención o de moda pasajera… Algunos grupos tienen trayectorias de más de 20 años, demostrando que “otra relación es posible”.

¿Cuáles son las modalidades de compra-distribución?

Las tres fórmulas más habituales de compra y distribución en el seno de los grupos de ecoconsumo son éstas:

a) Bajo pedido: los integrantes del grupo realizan sus pedidos a partir de la oferta que hacen llegar periódicamente los productores. Éstos realizan las entregas al grupo, que se encarga del reparto.

b) Cesta básica: los productores realizan una selección de alimentos -"la cesta"- que se distribuye a los participantes -unidades familiares, hogares- de forma periódica -semanal o quincenal-. Los alimentos se recolectan a menudo el día anterior a su entrega y el consumo se ajusta mejor a la producción disponible en cada momento.

c) Puesto o tienda: el grupo cuenta con un local (puesto en un mercado, tienda, supermercado) en el que los socios pueden encontrar los productos disponibles y comprar aquello que necesiten.

Cesta básica de las huertas "Tejiendo raíces" (Foto Estefanía Egido)
Fórmulas de organización

Como ya señalábamos en un post anterior, los grupos de ecoconsumo han adoptado fórmulas organizativas diversas, adaptadas a las circunstancias, a las necesidades y deseos de los socios y socias... Algunos grupos establecen turnos rotatorios, de forma que cada quincena o cada mes un integrante del grupo se encarga de gestionar las compras de todos los participantes. En otros grupos se reparte la responsabilidad por productos, de forma que una se encarga, por ejemplo, de la compra del aceite ecológico, otro de los huevos y otra de la verdura. Finalmente, en otros grupos, hay un gestor “fijo” que se encarga de esas tareas y recibe algún tipo de remuneración o compensación.

Si la idea de formar parte de un grupo de eco-consumo te seduce, tienes dos opciones básicas: incorporarte a un grupo ya existente o crear uno nuevo.

Dónde encontrarlos

Los grupos de consumo han florecido en los últimos años y se encuentran en todas las provincias y en las principales ciudades españolas. Para conocer su ubicación, sus características y datos de contacto podemos recurrir a algunas recopilaciones disponibles:

La base de grupos de consumo agroecológico de la web Hispacoop incluye datos sobre 170 grupos de toda España.

La base de grupos de consumo de la web Ecoagricultor permite realizar búsquedas por provincias, lo que resulta muy útil si se desea descubrir los grupos más cercanos al propio lugar de residencia o trabajo. Esta base permite que un usuario dé de alta su propio grupo de consumo.

En todo caso, hay que ser consciente de que en estas recopilaciones no aparecen todos los que están funcionando. A modo de ejemplo, un artículo publicado en el diario La Vanguardia estimaba que, sólo en Cataluña, hay más de 100 grupos de consumo agroecológico.

La mayor parte de los grupos de ecoconsumo son pequeños e informales. Pero algunos han crecido y se han configurado como cooperativas o asociaciones. Es el caso de la Asociación de Consumidores de Productos Ecológicos Landare http://www.landare.org/, de Navarra, que tiene unos 2.000 socios y socias.

Y si no encuentras… créalo

Para formar un grupo, sólo necesitas unos pocos amigos, vecinos o familiares que quieran realizar compras en común bajo criterios “eco” y algún producto que adquirir… ¿Aceite ecológico? ¿Verdura de temporada? ¿Arroces y pastas “bio”? Eso ya es cosa de cada cual… La experiencia merece la pena.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Ideas y contactos para realizar un Consumo Colaborativo, compartir nos beneficia a todos


La única solución  cuando necesitamos un servicio o un producto, ya no es comprarlo o contratarlo. Una nueva economía está emergiendo, la de aquellos que se plantean si merece la pena la propiedad exclusiva o es mas sostenible y barato compartirlo, intercambiarlo o recibirlo prestado. Es el Consumo Colaborativo, propuestas que pretenden impulsar una sociedad más eficiente, más cooperativa y capaz de hacer más con menos, sirviéndose de  las plataformas online para hacer más rápida y fácil la gestión. Ahorrar, prestar, dar, permutar, alquilar,... verbos que se conjugan igual que comprar pero que no tienen las mismas consecuencias.

Os contamos otras opciones que nos pueden ayudar a cambiar nuestro modo de consumir y por qué no, incluso de vivir. Seguro que si estás leyendo esto, es porque se te ocurren un montón de razones para iniciar este cambio, pero si no, te damos unas cuantas. ¿Te has planteado alguna vez preguntas como estas?:
  • ·         ¿Para qué gastar en comprar algo que voy  a usar solo esporádicamente si se puede alquilar?
  • ·         ¿Voy  a acumular hasta el infinito y más allá cuando ya no lo necesito? Puedes probar a permutarlo
  • ·         Una vez que lo tengo ¿por qué no arrendarlo y que otros me paguen por usarlo?

La mayoría de estas iniciativas son totalmente abiertas y altruistas, se financian mediante cuotas de socios o comisiones de uso y aunque se gestan y gestionan en el ciberespacio, muchas se resuelven finalmente con contacto personal, lo cual resalta también su carácter social. A continuación os presentamos algunas de estas propuestas y enlaces para acceder a ellas:

Donación: Tenemos algo que ya no usamos pero no queremos deshacernos de ello, o que necesitamos pero preferimos ahorrárnoslas. Podemos recurrir a tablones de anuncios para dar y recibir sin coste. Los hay genéricos (nolotiro.org, reciclalia.com, telodoy.net) y especializados como segundamanita.com para cosas de niños por ejemplo.

Trueque: Ya sea de productos o de servicios y de forma directa o mediante sistemas de moneda social o puntos. Existen muchísimas redes de intercambio. Por razón de eficiencia y proximidad, las hay que son locales o regionales e incluso que funcionan al margen de la red. Cambia.es, etrueko.com son dos ejemplos significativos de las que podemos encontrar online.

Segunda mano: Nuevos canales  alternativo de reciclaje y redistribución. Hay plataformas genéricas como segundamano.es o milanuncios.com que combinan un modelo gratuito para particulares y de pago para profesionales, otras se basan en un modelo de subastas como la célebre ebay.es o que se centran un ámbito concreto como chicfy.com en el de la ropa de segunda mano, greenbooksclub.com en el de los libros de texto, ticketbis.com en el de las entradas de espectáculos, etcétera.

Alquilar: Por un precio razonable por ejemplo  una herramienta de bricolaje o jardinería que sólo usaremos una vez es la función de negocios con filosofía colaborativa como toolquick.es.

Intercambio de vivienda u hospedaje: Comunidades que permiten buscar viviendas particulares para alojarse en vacaciones con hospedaje gratuito (couchsurfing.org) o intercambiar casas entre usuarios (intervachomeexchange.com, knok.com)

Bancos de tiempo: Redes para intercambiar habilidades, sin necesidad de pagar por ello. Lo que se gana al hacer un determinado trabajo o favor a alguien de la comunidad, es tiempo con el que a la vez podremos pedir a alguien que nos preste un servicio. Hay más de 300 bancos de tiempo en España. bdtonline.org ofrece un completo listado.

Huertos compartidos: Conectan personas que disponen de un terreno sin cultivar con otras que desean tener un huerto y compartir con ellos la cosecha es la función de huertoscompartidos.com. Cada vez más ayuntamientos de pueblos y ciudades ceden también terrenos para huertos comunitarios o se forman iniciativas privadas para cultivar colaborativamente.

Cooperativas: Consisten en personas que se unen para comprar en condiciones ventajosas. Funcionan de forma asamblearia y democrática. Las de consumo alimentario son las más conocidas, pero también las hay de energía (somenergía.coop) o de libros y material educativo (abacus.coop). Algo parecido fue la negociación colectiva impulsada por OCU para rebajar la factura de la luz (www.quieropagarmenosluz.org) y a la que se unieron casi medio millón de personas.



Fuente revisada Revista OCU Compra Maestra

lunes, 27 de octubre de 2014

Cambia tus reglas

Hay una cosa clara: todas las mujeres, tarde o temprano, tenemos una cita en toda regla y acudiremos a ella una vez al mes por muchos años. ¿Sabes lo que eso supone? Si por algún motivo relacionado con tu salud, la conservación del planeta, comodidad personal etc., has pensado alguna vez en una alternativa a los tampones y compresas tradicionales, aquí te presentamos a esa gran desconocida... ¡La copa menstrual!: un recipiente de silicona que se introduce en la vagina durante la menstruación para recoger el flujo durante esos días. A diferencia de los tampones, que también se usan internamente, la copa menstrual no absorbe la sangre, ésta queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae y se desecha el líquido.

¿Cuáles son las ventajas de esta opción?

Las copas menstruales están hechas en silicona médica o en TPE (elastómero termoplástico), dependiendo de la marca. Además, los colorantes utilizados para su fabricación son colorantes alimenticios, no se utiliza ningún aditivo químico que pueda afectar al organismo de la mujer. Ninguna bacteria puede permanecer en su superficie totalmente lisa, que no absorbe ningún líquido, y por lo tanto no se producen alteraciones en el entorno vaginal. Al ser de silicona médica o TPE, no araña ni seca las paredes vaginales y tampoco deja restos de fibras.
No es muy usada ni conocida por las mujeres en comparación con los tampones y compresas, principalmente porque apenas existe publicidad de estos productos. Estas copas, a diferencia de los  productos de usar y tirar, solo se compra una vez cada mucho tiempo y el beneficio conseguido por el fabricante no justifica una inversión fuerte en publicidad. Sin embargo tiene múltiples ventajas:

  •  Medio ambiente: ¿Sabías que cada año se desechan en el mundo en torno a 45.000 millones de compresas y tampones? Tu sola generas 6 kg anuales de residuos relacionados con la menstruación (según la ACRC, Agència Catalana de Residus de Catalunya). Piensa no solo en el hecho de usar y tirar cada tampón y compresa utilizado, sino en todo el embalaje que estos productos traen y su difícil descomposición, por no hablar de los atascos que producen si se tiran al inodoro. Bien conservada la copa puede durar hasta 10 años. Solo tienes que esterilizarla en agua hirviendo al final del ciclo, además del lavado habitual con agua y jabón.  Sin privarnos de ninguna comodidad, podemos usar un producto que ahorrará unos 170 Kg de residuos por mujer. Además, los tampones y compresas están compuestos por varias capas de materiales y embalajes diferentes.. Cada uno de los componentes necesita un proceso de fabricación distinto. La copa menstrual se compone de un solo material, por lo que su fabricación es mucho más eficiente y menos contaminante.

  •  Economía: el coste inicial es mayor que el de  los absorbentes tradicionales, pero el gasto solo se produce una vez y se recupera la inversión en aproximadamente 4 meses, mientras que la duración de una copa, con los cuidados adecuados, puede ser de hasta de diez años. Si tenemos en cuenta que el número de tampones que usa una mujer a lo largo de su época fértil es de 10.000, es fácil hacer las cuentas.
  • Infecciones: La silicona es inerte de forma similar al cristal y no es adecuada para que los gérmenes se acumulen en ella. No se han relatado casos de Síndrome del shock tóxico, ligado al uso de tampones tradicionales.
  • Comodidad: no se mueve, no se nota y no se ve. Se puede utilizar durante toda la menstruación independientemente de lo copiosa que sea e incluso en cualquier momento del ciclo simplemente para acostumbrarse a llevarla, solo tienes que buscar tu talla.

  • Hay que tener en cuenta no sobrepasar las 12 horas sin vaciar, pero si la colocación es adecuada es difícil que se mueva. Se puede usar durante la noche.
  • Compra: muy fácil de comprar por internet. En el mercado encuentras copas de diferentes precios según marca y tamaño, pero por lo general oscilan entre los 12 y 30 euros.


Características
Copa
Tampón
Compresa
Comodidad
No necesitas recambios
V
X
X
Ocupa poco espacio
V
X
X
Ni se ve ni se nota
V
V
X
Dura hasta 12 horas
V
X
V
Puedes hacer cualquier deporte
V
V
X
Se puede usar para dormir
V
X
V
No genera malos olores
V
X
X
Salud
Hipoalergénico
V
X
V
No interfiere con el pH vaginal
V
X
V
No reseca
V
X
V
No está asociada al SST
V
X
V
Evita el escozor
V
X
X
No contiene agentes blanqueantes
V
X
X
Indicada para mujeres con entorno vaginal delicado
V
X
X
No desprende fibras
V
X
V
No está asociada a infecciones (Cándidas/bacterias)
V
X
X
Ecología
No genera residuos durante su uso
V
X
X
No desprende olor
V
X
X
Reutilizable
V
X
X
Economía
Gasto mensual
0,20€
4€
2,5€

Y ahora, ¿te has preguntado alguna vez por qué no habías oído hablar de la copa menstrual antes? ¿Por qué no son ampliamente utilizadas? Opina tú, abierto queda el debate...