Después la calefacción, el agua caliente es principal fuente de consumo energético en los hogares españoles (supone cerca de la cuarta parte del consumo total de una vivienda, según estimaciones del IDAE). Y la mayoría del consumo de agua caliente corresponde a la ducha. Por eso, no es de extrañar que seamos cada vez más los convencidos de que la inversión más rentable que puede hacerse en ahorro energético en un hogar es… instalar rociadores de ducha de bajo consumo.
Los rociadores de bajo consumo consiguen una sensación de mojado similar utilizando menos agua. Mientras que los rociadores de ducha convencionales consumen entre 10 y 14 litros de agua por minuto, dependiendo del modelo y la presión del agua, los rociadores de bajo consumo emplean de 6 a 7. En consecuencia, el ahorro de agua – y de energía - es significativo: aproximadamente, entre el 30 y el 60%, dependiendo del caso. A la vista de estos datos, instalando rociadores de ducha eficientes, podemos recortar el gasto energético de la vivienda en torno a un 10%, lo que es una cifra muy apreciable.
La instalación de un rociador de bajo consumo resulta muy sencilla: sólo hay que desenroscar el antiguo y enroscar el nuevo a la manguera de la ducha. Su precio, que oscila entre los 18 y los 30 euros, se amortiza rápidamente con los ahorros en nuestra factura energética.
En fin, que aunque el titular de este post recuerde al eslogan publicitario de un producto financiero, en este caso está plenamente justificado, ¿no os parece?
viernes 28 de octubre de 2011
Rociador de ducha de bajo consumo: una inversión de alta rentabilidad
Etiquetas:
ahorro de agua,
ahorro de energía,
cacharrería
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